la carta del día

Prácticas transparentes en los ayuntamientos

Por Mercedes Melero Echauri - Domingo, 2 de Agosto de 2015 - Actualizado a las 06:12h.

El pasado jueves, en este mismo medio, se publicó el acuerdo tomado por el Ayuntamiento de Noáin-Valle de Elorz en relación con las grabaciones de sus plenos. No pude por menos escribir estas líneas para reconocer la buena práctica que supone ir más allá del cumplimiento de la Ley y formalizar compromisos con gestos verdaderamente democráticos y adaptados a la tecnología disponible.

A estas alturas nadie cuestiona el carácter público de un pleno, derecho éste que debe ser garantizado por el Ayuntamiento. Salvo casos puntuales en los que prevalecen los derechos individuales o la información reservada, las sesiones plenarias de los ayuntamientos son públicas.

Difundir la información grabada a través de la web local contribuye a la obligación de las corporaciones locales de facilitar a la ciudadanía la más amplia información sobre su actividad. De esta manera, será posible conocer de primera mano los temas tratados en su municipio con la más absoluta garantía de veracidad.

Aún y todo, existen otros criterios y argumentos contrarios, los hay para todos los gustos.

Por ello, intentaremos hablar de algo a gusto de todos, de algo que todos los partidos políticos incluyeron en sus programas las pasadas elecciones municipales, vamos a hablar de la transparencia, sí, transparencia, un compromiso costoso de cumplir a pesar de nombrarla una y otra vez en todos los discursos. De todos los programas que llegaron a mis manos, hubo hasta quien prometía un espacio web específico para la transparencia. En fin, a nada que se lea la Ley de Transparencia, no es complicado deducir su obligado cumplimiento por parte de todas las entidades locales.

De cualquier manera, todos los ayuntamientos deberán adecuarse antes del 10 de diciembre del presente año a la Ley 19/2013, de 9 de diciembre, de transparencia, acceso a la información pública y buen gobierno. Ello necesita algo más que una dotación de espacio web, para hacerse correctamente requiere además un proceso de implantación, gestión, seguimiento, evaluación y mejora, lo que a corto y medio plazo generará más oportunidades de cambio en toda la organización municipal y sobre todo en las relaciones del municipio con la ciudadanía y en la recuperación de su confianza hacia la labor por el común.

No obstante, la transparencia no es un fin en sí misma, sino un instrumento facilitador de la participación de una ciudadanía mejor informada y un gobierno local más responsable, más eficiente, y en definitiva más abierto. Su objetivo final es y debe ser, el logro de la participación, hecho que muchas veces, nuestros ediles olvidan o dejan de lado.

De manera similar, no aprendemos un idioma como objetivo, nuestro objetivo será tener más opciones de empleo, viajar, conocer otras culturas, mejorar capacidades, etc... Lo mismo ocurre con la transparencia, no significará nada si no se acompaña de objetivos.

Quedan pocos meses para adaptarse, para garantizar la publicidad activa, el acceso a la información y la participación ciudadana, tres pilares que avalan el gobierno abierto. Algunos ayuntamientos, como el de Noáin-Valle de Elorz, ya han comenzado a dar sus primeros pasos, y con toda seguridad se irán sumando a esta práctica otras corporaciones. El proceso de adecuación no termina con la creación de un portal de transparencia, necesitará de recursos humanos, técnicos, económicos y como no, el más importante, una predisposición y voluntad política.

Para concluir, recordar que la transparencia no solo es cuestión de la administración o de sus representantes políticos, también es responsabilidad de todos los administrados controlar los poderes públicos mediante el ejercicio de derechos que las leyes nos otorgan. Se abre un camino, una nueva forma de hacer las cosas, y también, una buena oportunidad para cambiar y mejorar nuestro presente.


La autora es consultora-auditora en Transparencia. Delegada en Navarra de Acreditra (Asociación Española de Acreditación de la Transparencia)