Las viviendas de Ruiz de Alda cumplen 65 años

decenas de vecinos y exvecinos celebraron el aniversario y homenajearon a maría azpilicueta, la más veterana del barrio

Un reportaje de P.G.. Fotografía Cedidas - Jueves, 19 de Noviembre de 2015 - Actualizado a las 06:09h.

la Agrupación de Viviendas Ruiz de Alda celebró recientemente su 65º aniversario con una cena a la que asistieron 75 personas y un homenaje a María Azpilicueta García, la vecina más longeva que, a sus 102 años, aún sigue viviendo en el barrio. Fue un encuentro de muchos antiguos vecinos, ya que la mayoría no viven ya en Ruiz de Alda, en la que no faltaron recuerdos, aplausos y muchas lágrimas. La velada se celebró el pasado 30 de octubre en el restaurante Argileku y se prolongó hasta altas horas de la madrugada después de las fotografías y el baile.

María Azpilicueta, nacida en Betelu el 22 de abril de 1913, emocionó a todos con sus anécdotas, recuerdos e historias de los 67 años que lleva viviendo en el barrio, desde que adquirió la vivienda en 1948. La propia homenajeada, que sorprendió a todos por su excelente estado físico y mental, solicitó tomar la palabra para dirigirse a los 75 comensales. Los vecinos le regalaron un ramo de flores.

entre 1948 y 1951 La Agrupación de Viviendas Ruiz de Alda, conocida popularmente por los vecinos como las Protes, abreviatura de protegidas, se construyó entre los años 1948 y 1951. Aquellos pisos costaban entonces 50.000 pesetas. Son diez portales, con un total de 176 viviendas en cuatro alturas y lindantes con las calles Media Luna, Iturralde y Suit, Pascual Madoz y Aralar.

La mayoría de los residentes eran familias numerosas, algunas de hasta diez miembros. Los antiguos vecinos recuerdan que como no podían acceder vehículos a la urbanización, los niños y niñas pasaban el día jugando en la calle. “Así crecimos aproximadamente mil niños entre los que vivíamos allí y los que se acercaban de las calles colindantes”, señala Jesús Azcárate, organizador del encuentro. Ya en 1998, con motivo del 50º aniversario, se realizó una fiesta en la propia calle, con una misa y una comida popular que resultó todo un éxito. Ahora, se han vuelto a reunir y ya están pensando en seguir celebrando aniversarios en el futuro.