12 años después de su muerte a manos de un policía

Las instituciones acompañan por primera vez a la familia de Berrueta

Mari Carmen Mañas, viuda de Berrueta, denuncia los “años de olvido” y agradece la presencia de Barkos y de Asiron

Lunes, 14 de Marzo de 2016 - Actualizado a las 06:06h.

Pamplona- La presidenta del Gobierno de Navarra, Uxue Barkos, y el alcalde de Pamplona, Joseba Asiron, acompañaron ayer a la familia y allegados del comerciante Ángel Berrueta en el homenaje por el décimo segundo aniversario de su asesinato por disparos de un policía nacional fuera de servicio el 13 de marzo de 2004. Han tenido que pasar 12 años para que las instituciones navarras acudieran por primera vez al acto de recuerdo de Berrueta, asesinado tras negarse a colocar en su local un cartel alusivo a ETA dos días después de los atentados del 11-M de Madrid y en medio de la confusión creada en torno a su autoría.

Mari Carmen Mañas, viuda de Berrueta, tomó la palabra ante los congregados para agradecer la presencia de las instituciones navarras “tras años de olvido”, y reclamó al Gobierno foral que trabaje por la memoria de todas las víctimas de la violencia sin excepciones.

El homenaje, en el que se realizó una ofrenda floral en la calle Martín Azpilucueta, donde tuvo lugar el asesinato, también participaron entre otros, del director general de Paz y Convivencia del Gobierno foral, Álvaro Baraibar;y los parlamentarios Koldo Martínez, Patxi Leuza y Bakartxo Ruiz. No hubo ningún representante de UPN, PSN, ni PP.

En el lugar del asesinato, la presidenta navarra, Uxue Barkos, señaló a los periodistas que el asesinato de Berrueta “nunca se debió haber producido” y es un hecho que “expresa los momentos más terribles de nuestra sociedad”, ya que tuvo lugar a los dos días del “dramático” atentado de Madrid. “Hay que superar, nunca olvidar” este tipo de sucesos, dijo la presidenta, que ayer quiso “acompañar a la familia, como en tantas otras ocasiones, en la denuncia pero también en el recuerdo y en la búsqueda de superar situaciones como aquella”.

Barkos afirmó que el Gobierno de Navarra “no va a dejar de estar nunca con las víctimas, allá donde lógicamente sea invitado o donde no se establezca de manera expresa el deseo de que no comparezca”. “Allá donde su presencia sea bienvenida, vamos a estar acompañando a todas las víctimas”, afirmó. La presidenta manifestó que, “en las sociedades que han sufrido violencias de todo tipo, también en el terrorismo, no hacer distingo alguno entre víctimas” es un principio “fundamental”.

Por su parte, la familia del comerciante pamplonés asistió a este acto, en el que una de sus hijas, Aitziber Berrueta, aseguró que para ellos es “muy importante” que por primera vez haya una presencia institucional en el homenaje y que el Ayuntamiento de Pamplona haya reconocido a su padre como “víctima de acto político”. Son pasos, aseveró, en el camino para “ir cerrando heridas, que aún hay muchas abiertas”.

Aitziber Berrueta declaró que hasta ahora los familiares se habían sentido “arropados por la gente, por la sociedad”, pero no por las instituciones y “sí que es verdad que se agradece” su presencia en el homenaje. La hija de Berrueta comentó que hay que ir “poco a poco, reconociendo a todas las víctimas” para ir “cerrando heridas y haciendo una convivencia de paz”. En ese sentido, apuntó que el asesinato de su padre y los homenajes han tenido una repercusión mediática “muy fuerte”, pero “hay muchas víctimas como nosotros” y “poco a poco iremos luchando” por todas ellas.

Placa de recuerdoJunto a la de Berrueta, en el acto también estuvo presente una imagen de Kontxi Sanchiz, fallecida a causa de un fallo cardiaco durante una carga de la Ertzaintza en Hernani durante una manifestación que denunciaba lo sucedido en Pamplona el día anterior. Tras la ofrenda, la familia de Berrueta desplegó, justo en el lugar donde fue asesinado, una placa de recuerdo al panadero pamplonés con el lema Ángel Gogoan (En memoria de Ángel). - D.N./Agencias