Kultur Otro tiempo para el arte

Bertiz, con los collages de Maite Ortega y los sonidos de Mikel R. Nieto, y Corella, con la geometría customizada de Álvaro Gil y los textiles de Natacha Sansoz, son dos de los lugares incluidos en el itinerario artístico del programa estival

Un reportaje de Ana Oliveira Lizarribar - Miércoles, 20 de Julio de 2016 - Actualizado a las 06:09h.

aotro ritmo y con otra actitud. Más calmada, despejada y con disposición a abrirse a nuevas miradas. El verano, siempre que no sea canícula indeseable, se presta a pasear, a ver, a visitar y a desarrollar nuevas apetencias que a veces solo se despiertan cuando se tiene más tiempo y menos estrés. El programa Kultur del Gobierno de Navarra pretende satisfacerlas o bien en lugares que son destinos atractivos durante la estación o bien en poblaciones que de otro modo no tendrían acceso a ciertas manifestaciones creativas. Es el caso de las exposiciones que este año coordina Alexandra Baurès: Un jardín en el jardín se inaugura hoy en el Señorío de Bertiz con los collages de Maite Ortega y las instalaciones sonoras de Mikel R. Nieto, y Piel nueva se puede ver hasta el 31 de julio en la casa de cultura de Corella con el diálogo entre las esculturas geométricas de Álvaro Gil y las propuestas textiles de Natacha Sansoz. En agosto llegará Al otro lado de la línea, de Pep Carrió, en Aoiz.

Un jardín en el jardín reúne dos propuestas expositivas que si bien se presentan en espacios separados pueden resultar complementarias. Su principal característica es que tanto Maite Ortega (Yecla, Murcia, 1989) como Mikel R. Nieto (Donostia, 1980) han creado sus obras expresamente para el Señorío de Bertiz. Adaptándolas al lugar y a su historia. Bertiz dispone de un itinerario científico y de otro pedagógico, y la idea de ambas propuestas es “aproximarse al entorno desde el lenguaje artístico”, explica Baurès. Por una parte, Mikel R. Nieto propone un recorrido por cuatro puntos arquitectónicos emblemáticos del parque, como son el observatorio, la capilla y dos pérgolas, en los que se pueden escuchar sus piezas sonoras, “con las que se propone desvelar sonidos que nos son ocultos, como sonidos subacuáticos, ya que por allí pasa el río;o de murciélagos, dada la población que vive allí, o incluso palabras y voces humanas”.

En cuanto a Maite Ortega, Baurès cuenta que esta artista acostumbra a trabajar a partir de fotografías antiguas. En esta ocasión, seleccionó una serie de imágenes del matrimonio formado por Pedro Ciga y Dorotea Fernández, últimos propietarios del Señorío de Bertiz y responsables de reconstruir el palacio y de dotar al lugar de fuentes, estanques, cenadores, pérgolas y otros elementos, así como de dar forma al jardín y su entorno. “Maite investigó y recopiló material sobre el que luego ha realizado sus obras”. Obras que en realidad son collages, ya que a las fotos les ha ido sumando hojas que recogió allí mismo y luego secó, y también hilos y bordados. “Ha querido hacer un homenaje a esta familia destacando su amor por la naturaleza”.

Los dos llevan meses trabajando en estas exposiciones. Desde la primavera “vinieron a Bertiz y estudiaron la naturaleza, los relatos y la historia para documentarse”, dice la comisaria, que insiste en el carácter complementario de estas dos visiones. “En la sala de exposiciones tenemos el trabajo de Maite, que es exquisito, a pequeña escala, y que incluye también alguna escultura realizada con hojas, y en otros lugares tenemos los sonidos de Mikel;los dos parten del mismo jardín para elaborar sus materiales”, agrega. En definitiva, han “revisitado el lugar” con una mirada al pasado, pero también al presente y desde de los sentidos. “Es un lugar muy especial y creo que el resultado es muy bueno”, afirma Baurès.

‘piel nueva’En la casa de cultura de Corella también exponen dos artistas, Álvaro Gil (Corella, 1986) y Natacha Sansoz (Carcasonne, 1981). En este caso, sus obras comparten espacio y diálogo. “Antes no se conocían y les invité porque me parecía que tenían campos de investigación en común”. Los dos trabajan sobre la idea de la piel como superficie, como apariencia;tanto en los objetos como en el cuerpo humano. “Álvaro es escultor y trabaja el volumen fundamentalmente en piezas geométricas;mientras que Natacha trabaja el arte textil y reflexiona sobre el uniforme de trabajo y sobre cómo la ropa puede servirnos también para transgredir y crear nuestro propio traje”. En ese sentido, los dos comparten algunas ideas y conceptos, “también el color y el sentido del humor”, y en el montaje “hemos cruzado sus obras, de modo que están en diálogo permanente”, llegando a generar nuevas obras en ese encuentro que tan revelador puede resultar para el visitante. Para Gil, además, mostrar sus creaciones en su localidad natal es una satisfacción, ya que hasta ahora no lo había hecho. “Para él es muy especial, ha sido como volver a casa después de años de trabajo”, termina la comisaria.

en bertiz

La exposición. Un jardín en el jardín, desde el 20 de julio hasta el 4 de septiembre. Con Maite Ortega en la sala de exposiciones y Mikel R. Nieto en la capilla, el observatorio y dos pérgolas.Maite Ortega. Nacida en Yecla en 1989, parte de fotografías antiguas ajenas, que transforma con hilo, recortes y otros elementos. En esta ocasión, une el jardín y la memoria en un árbol de familia.

Mikel R. Nieto. Nacido en Donostia en 1980, trabaja el sonido de manera artística, generando situaciones específicas. Su objetivo es reconocer los límites de la identidad sonora de cada lugar. Para ello, ha realizado grabaciones en el jardín y sus alrededores, desvelando sonidos ocultos e imperceptibles.

en corella

La exposición. Piel nueva, del 1 al 31 de julio en la casa de cultura. La piel, que envuelve los cuerpos y los objetos, es la superficie que se presenta a los ojos y al tacto, que les da materialidad y significado. Así, un cambio de apariencia, un traje nuevo, le otorga a la persona una nueva identidad, y en lo que se refiere al objeto, lo personaliza. Es la idea general de la muestra.Natacha Sansoz. Natural de Carcassonne (1981), investiga desde el arte textil y la performance tanto la rigidez del uniforme como la posibilidad de hacerse un traje propio.

Álvaro Gil. Corella 1986. Aplica en sus esculturas geométricas técnicas de customización propias del sector automóvil.