Imputado en Odieta tras accidentarse con una trampa para cazar topos

NAVARRA.ES - Sábado, 6 de Agosto de 2016 - Actualizado a las 09:33h.

La Policía Foral ha imputado un delito de tenencia ilícita de armas a un vecino de Odieta de 72 años, que sufrió un accidente en el pie tras detonar la trampa para cazar topos que manipulaba en el campo.

Los hechos se conocieron a finales de julio, al recibirse en SOS-Navarra una llamada desde el paraje de Jauziaran (Gaskue) informando de un disparo accidental que afectaba al pie izquierdo de un varón. Hasta el lugar se movilizaron asistencias médicas y una patrulla de la Brigada de Protección Medioambiental de la Policía Foral, que se hizo cargo de la investigación del suceso. El herido fue trasladado en ambulancia al CHN, donde fue operado de urgencia por heridas de gravedad en el tercer y cuarto dedo del pie.

Los agentes localizaron en la inspección ocular dos trampas caseras para eliminar topos, una con un cartucho de caza en el interior de su cañón y otra vacía, de la que se habría producido el disparo, al recoger del suelo una vaina del calibre 12mm de perdigones tipo “mostacilla”. Asimismo observaron en la pradera varias madrigueras, sobre las que habrían estado colocadas las trampas, ya que se advertían indicios de haber estado clavadas de forma rotatoria.

La trampa de cartucho para “topera” es un dispositivo mecánico que dispara un cartucho cuando el animal activa un resorte. De origen francesa se viene detectando el uso de copias artesanas que se colocan en el exterior de las madrigueras. El disparo se produce cuando el topo, en su movimiento, activa un muelle que acciona un gatillo que percute sobre el cartucho.

Una vez finalizadas las diligencias policiales que componen el atestado han sido remitidas al Juzgado de Instrucción nº 5 de Pamplona y a la Fiscalía de Medio Ambiente de Navarra.

Finalmente la Policía Foral recuerda que estas trampas, cuyo uso está muy extendido en la zona norte de la Comunidad, están catalogadas como armas de fuego prohibidas. Su utilización en el medio rural está tipificada como delito ya que su manipulación puede acarrear graves lesiones.