Vizcay e Izco dicen ahora que no sabían nada de que en Osasuna se pagaban sueldos en metálico sin declarar

QUERELLA | EL EXGERENTE AÑADE QUE ÉL SÍ DECLARABA LO SUYO Y EL EXPRESIDENTE AFIRMA QUE los contratos LE VENÍAn NEGOCIADOs incluso en modos de pago

Enrique Conde - Viernes, 17 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:08h.

pamplona- Después de todo lo que se ha declarado, escrito y puesto de manifiesto sobre los años de Patxi Izco al frente de la presidencia de Osasuna, resulta que todavía caben ciertas sorpresas y que aquello que un procesado dijera en su momento, mude ahora por completo su significado y no tenga nada que ver con lo dicho anteriormente. Si en la pieza B abierta en el Juzgado de Instrucción 2 y que investiga la actividad del expresidente Izco y sus gastos personales, este ya había reconocido que pagaba a su plantilla en B, es decir, sueldos en metálico que no se declaraban, y después de que este hecho fuera también constatado en varias comparecencias judiciales por el ejecutor de dichos pagos, el exgerente Ángel Vizcay, ayer a ambos les dio por colar otra versión.

Citados ambos, al igual que toda la exdirectiva de Archanco, en el Juzgado de Instrucción 3 de Pamplona para declarar ante la jueza como investigados por la querella por delito fiscal presentada por Hacienda, que computa 6 millones no declarados por el IVA de las taquillas y las retenciones no practicadas a los empleados del club, Izco afirmó ayer que “nunca supo” lo que cobraban sus futbolistas y que las condiciones de los contratos de estos le venían negociadas y que para materializar las formas de pago se encargaba el departamento de contabilidad (Vizcay, José Gómez y Tomás López) de ejecutarlo cumpliendo lo que ponía en el contrato. Por ello, Izco dice que no tenía ni idea de si se practicaban las correspondientes retenciones o si se declaraba la nómina real de todos los trabajadores.

vizcay LO declarabaVizcay, con su capacidad de virar de discurso cada vez que se sienta en un juzgado, afirmó ayer que de este asunto de los tributos no declarados “no sabía nada”, porque él era una especie de secretario general desde que en 2002 entró en la presidencia Patxi Izco y que estaba relegado a unas funciones puramente irrelevantes. “Rellenaba algún contrato de empleados, pero eran tareas de secretariado lo que hacía. Sabía que se pagaba alguna cantidad en efectivo a los futbolistas, pero no que ellos no las declaraban. Yo, lo que percibía en metálico, sí lo declaraba en Hacienda”, vino a decir Vizcay.

a ARCHANCO NO LE HACÍAN CASO El exgerente fue señalado en las comparecencias del resto de exdirectivos sobre todo por Miguel Archanco y Sancho Bandrés, que fueron los encargados de negociar con Hacienda la deuda reconocida en el club y aquella que había permanecido oculta durante los años de Izco. Si algo quedó claro a lo largo de la mañana es que entre los mandatos de Izco y de Archanco medió un abismo al menos en el empeño de rendir cuentas ante Hacienda. Archanco insistió, como ya había dicho en anteriores comparecencias, que su empeño fue saldar todas las deudas fiscales y que ordenó pagar todos los tributos. “Pero no nos hacían ni caso”, en referencia a los empleados.

bandrés volvía coloradoDe Vizcay, e incluyendo también a Gómez y López en el departamento de cuentas, contaron que no les facilitaba la información adecuada y que cada vez que acudían a una reunión con Hacienda “volvía colorado”, dijo Bandrés, “porque Hacienda conocía más expedientes y deuda oculta en el club de la que los empleados del propio club me decían. Cuando nos informaban de algún expediente nuevo, volvíamos al club y nadie sabía nada de ello, no nos daban ninguna información. No figuraba en ningún lado, ni en los libros de contabilidad ni en las auditorías”, expuso el exdirectivo. Archanco ejemplificó, para poner relevancia sobre el papel de Vizcay, que fue el exgerente el encargado de solucionar un préstamo que se le había concedido a Tomás López a cargo del club para la compra de un vehículo. “¿Sabe cómo lo solucionó Vizcay, señoría? Decidió aumentarle 600 euros el sueldo a López en función de las amortizaciones del préstamo que le habían dado”. Archanco también añadió que a José Gómez, quien fuera mano derecha con Izco y que acabó mal con su sucesor, “además del coche se le entregaban 16.000 euros para el coche, que ya tenía” y que los contratos que pagaba eran heredados de la época anterior.

El resto de exdirectivos se presentaron como meras comparsas y desconocedores reales de las deudas que arrastraba la entidad. En todas las actas de las juntas de Archanco se ponían de manifiesto, eso sí, las novedades en las negociaciones con Hacienda.