Mesa de Redacción

Al final del camino

Por Joseba Santamaría - Sábado, 18 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:08h.

es el penúltimo paso del camino hacia el final definitivo de ETA. Un recorrido que comenzó con décadas de retraso en octubre de 2011, cuando ETA anunció su adiós y que ahora culmina con el desarme pleno, unilateral e incondicional de su arsenal el día 8 de abril. Como unilateral e incondicional fue su abandono del terrorismo una vez derrotada por la propia sociedad y arrollada por el peso de la historia. Nadie con un sentido honesto de la responsabilidad política debiera quedarse fuera. Como mínimo, la obligación de quienes gobiernan, toman decisiones o juegan un papel político debe ser aportar para que el camino de la paz tenga su meta. Queda ya sólo la declaración política de su disolución. Y el fin de las políticas de excepción injustas y antidemocráticas. Y la asunción de responsabilidades en un relato justo para todas las víctimas de todas las violencias. Se cerrará un ciclo del tiempo de la historia y perdurará la memoria. Será la llegada a un punto final tras décadas de violencia y sufrimientos. Pero la paz, al menos la ausencia de la violencia de ETA, es ya definitiva. El fin de ETA es también un principio de oportunidades para el diálogo, los acuerdos, la memoria, la construcción y para todos los olvidados en el rastro inútil de su historia. Es tiempo de responsabilidades. Un tiempo nuevo para unas nuevas generaciones a quienes ya les acompañan otras emociones y otras inquietudes. Por eso mismo tienen el derecho a la esperanza de una presente y un futuro sin la sombra de una violencia de ETA y de otras violencias que recibieron heredadas. Seamos honestos y valientes a la hora de escribir estas páginas sin olvidar las historias humanas que las han escrito con sufrimiento.