Osasuna ya no tiene esperanza

Otro mal resultado La enésima repetición de una pobre versión del equipo rojillo le conduce a una nueva derrota, esta vez ante el Betis en Sevilla, y a otro encuentro con errores para olvidar

Javier Saldise Agencia LOF - Domingo, 19 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:08h.

Sevilla- Osasuna tampoco consiguió en el campo del Betis sumar los tres puntos y a cada jornada el único plan de esta frustrante temporada es visualizar hasta dónde llegará este equipo sin que las matemáticas, compañeras desde hace un tiempo de los argumento de futbolistas, técnicos, directivos y aficionados, dicten el irremisible descenso. La medida del batacazo, de todos modos, también tiene su importancia para medir el calibre de este año de tortura.

En otro encuentro típico de este curso, con errores graves y desaparición del juego, fallos defensivos y extrema ausencia de contundencia, Osasuna perdió ante el Betis, que se vio estimulado para ello ante las concesiones de los rojillos. Nada nuevo en el Osasuna de esta campaña, todavía menos sorprendente en los últimos tiempos, que entra en los partidos con el ánimo por los suelos y da alas a sus rivales con facilidad pasmosa.

Osasuna lleva un tiempo como un púgil noqueado que, grogui como anda, lo mismo suelta un zarpazo en un arrebato de furia, que deja descubierto el mentón para recibir otro sopapo. Ayer frente al Betis se vio otra composición de un equipo desarreglado y errante para lo que queda del campeonato. Fatídico resultó recibir un gol a los tres minutos de partido, consecuencia de un fallo defensivo infantil, pero no resultó sorpresivo ver al equipo rojillo de nuevo en una situación complicada, con el partido todavía más difícil, con el partido recién empezado. Pero aún estuvo a punto de ser peor porque en la primera acción del encuentro, a Clerc le salió un fantástico remate bombeado hacia la portería, con el único problema que era la defendida por Sirigu, que tuvo que transformar en córner lo que iba para dentro como golazo de la jornada de un defensa propio.

El Betis juega demasiado pegado a los nervios, la crisis institucional parece que también ha hecho mella en la paz social y el aficionado anda levantisco y mosqueado. Y así, mientras algunos bufaban contra otros, también se coló parte de nerviosismo en el partido por lo que sucedía en el campo. Kodro, que ha montado reacciones él solito para su equipo, largó un zapatazo al larguero tras una buena jugada de Clerc y el personal de la grada definitivamente perdió la tranquilidad. Osasuna ofreció unos minutos de agitación, con otra buena jugada de Jaime que acabó en un remate con estirada de Adán.

Hasta ahí le alcanzó a Osasuna para meterse en el partido, porque de la aparente igualdad sobre el césped, que no en el marcador, el Betis se fabricó un gol a la contra, jugando entre los espacios de Clerc y Vujadinovic, que Rubén Castro, en el último resquicio que permite el fuera de juego, remitió a la red tras superar a Sirigu.

El Betis, con casi nada, se había metido los tres puntos en el bolsillo. Y Osasuna, en un partido visto un buen puñado de veces este curso, solo tenía para pelear por el orgullo, quién sabe si en una mala tarde, para evitar otra goleada. Clerc salvó a su equipo del tercero tras una mala acción en defensa, cuando el balón se marchaba para dentro, a puerta vacía.

Comodísimo y más animado que Osasuna, el Betis saltó tras el descanso incluso confiado, porque los rojillos dispusieron de dos oportunidades, por mediación de Kodro y Roberto Torres, en los diez primeros minutos, como para haberle cambiado la cara al partido, sacar a los acontecimientos de la rutina y rebelarse ante este caminar hacia el patíbulo.

El Betis se agarró entonces a la diferencia de goles del primer tiempo, a esa renta a la que casi llegó sin proponérselo ante las facilidades de los hombres de Vasiljevic, y siguió completando un partido discreto y suficiente para ganar a este Osasuna ramplón, que tuvo en la pelea de Kodro lo más picante en los lances contados en los que los rojillos miraron hacia la portería contraria. Causic, que entró en la segunda parte, arrimó el hombro en esta faceta con un par de intentonas que se toparon con el portero y un defensa.

Que uno de los momentos más aclamados y de mayor animación del segundo tiempo para los hinchas locales fuese la entrada de Joaquín en el terreno de juego, en lugar de otro de los héroes locales, Rubén Castro, habla bien a las claras de la limitada expectación que brindaba el partido, con todo perfectamente encarrilado, esperando que la velada terminase. Como aguarda Osasuna que se consuma su descenso, sin hacerle una mala mueca de desagrado al destino.

estadísticas

Betis Osasuna

4 Tiros a puerta 7

6 Tiros fuera 4

3 Ocasiones de gol 3

11 Faltas cometidas 14

427 Pases acertados 382

5 Córners 0

3 Fueras de juego 2

56% Posesión 44%

15 Intervenciones del portero 12