El padre del joven abatido en el aeropuerto francés de Orly niega que su hijo fuera islamista

Atribuye las acciones de Belgacem, que disparó a una agente y después atacó a una militar, a su consumo de “alcohol y cannabis”

Lunes, 20 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:07h.

parís- La investigación sobre el agresor de Orly, abatido el sábado en dicho aeropuerto parisiense tras haber arrebatado el arma a una militar que patrullaba en su terminal, prosiguió ayer para determinar las motivaciones que le llevaron a cometer ese acto. El agresor, identificado como Ziyed Ben Belgacem, de nacionalidad francesa, fue abatido de tres disparos por los dos compañeros de patrulla de la soldado agredida.

El fiscal de París, François Molins, cuya sección antiterrorista se encarga de las investigaciones, destacó la determinación con la que actuó Ben Belgacem, de 39 años, quien estaba fichado por la Policía por asuntos de delincuencia menor.

Desde que a primera hora de la mañana del sábado disparó e hirió de gravedad a una agente de Policía en la localidad de Garge les Gonesse hasta la agresión a la militar, Belgacem parecía “embarcado en una huida hacia adelante con un proceso cada vez más destructivo que iba creciendo”, en palabras del fiscal.

Como en el registro de su domicilio se encontró una pequeña cantidad de cocaína y como el hombre había pasado buena parte de la noche anterior en un bar, de la autopsia se espera que revele si estaba bajo los efectos de la droga o del alcohol.

La investigación se centra también en su entorno. De hecho, su padre, su hermano y un primo fueron arrestados para ser interrogados tras el incidente. Tras su salida de la comisaría, el padre negó que su hijo fuera un islamista. “Mi hijo no ha sido nunca un terrorista. Nunca rezaba y bebía alcohol. Y cuando se bebe alcohol y se fuma cannabis pasan estas cosas”, afirmó. Agregó que su hijo le pidió perdón por haber disparado a un agente, pero él, dijo, no le perdonaba.

La investigación se centra también en la posible radicalización de Belgacem, identificada por los servicios franceses de inteligencia tras una estancia en prisión entre 2011 y 2012, según el fiscal. Pero su seguimiento no permitió determinar que el hombre, que antes de ser abatido invocó a Alá, estuviera en contacto con medios radicales islamistas. - Efe