Historias de amor y metáforas de crueldad en el Festival de Málaga

Lunes, 20 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:08h.

málaga- El otro hermano y Amarfueron dos de las películas en las que el Festival de Málaga centró su atención ayer. Así, El otro hermano, una película dirigida por el cineasta uruguayo Israel Adrián Caetano, ofrece una metáfora de la sordidez y la crueldad con una galería de personajes oscuros a través de una historia que se desarrolla en un caluroso y polvoriento pueblo de Argentina.

En esta coproducción con participación de Argentina, Uruguay, España y Francia, el protagonista, Cetarti (Daniel Hendler), viaja a ese pueblo para hacerse cargo de los cadáveres de su madre y su hermano, que han sido asesinados, aunque lo que quiere es cobrar un seguro de vida.

Allí conoce a Duarte (Leonardo Sbaraglia), un policía retirado que ahora es el capo del pueblo y en cuyos oscuros negocios se verá envuelto.

Para Sbaraglia, éste es “sin ninguna duda” el personaje más depravado de su carrera, y le resultó “muy difícil” hacerlo, porque, cuando se lo ofreció Caetano, imaginó “un camino más fácil que el que el director después propuso”.

A su juicio, la película es “una metáfora de la sordidez y de la corrupción, todavía muy presente en Argentina”, y los personajes “son la rapiña, que buscan las sobras de la basura”.

Por su parte, el actor y director uruguayo Daniel Hendler resaltó que “El otro hermano” se sumerge “en un mundo bastante oscuro, lleno de personajes que sufren y que están solos, una metáfora de toda la crueldad que hay en el mundo”.

El largometraje cuenta además con Angela Molina, quien imaginó a su personaje “como una mujer que había llegado a ese pueblo por amor, había llegado a creer en esa familia, empezó a sufrir a partir de la muerte de su primer hijo y comenzó entonces a sentirse sin raíces”.

La película tiene fijado su estreno en Argentina para el próximo 30 de marzo, mientras que en Uruguay llegará a las salas el 12 de abril, y en Europa está previsto un estreno directamente en plataformas on line, aunque los productores podrían cambiar de planes si es exitoso el paso por el Festival de Málaga.

Por su parte, Esteban Crespo, nominado al Óscar por su corto Aquel no era yo (2012), recrea la intensidad errática del amor adolescente en su ópera prima, Amar.

camino hacia la madurezAmar pretende ser un “camino a la madurez” de dos chavales de 18 años absorbidos por su relación pero que deben lidiar con la familia, con factores sociales y con sus propios miedos, explicó el director.

“Me interesaba la locura, la manera de vivir todo como si te fuera la vida en ello, el no saber gestionar”, señaló Crespo, que dice haber buscado sobre todo “crear sensaciones de recuerdo en el espectador, para que pueda sentir esos momentos aunque no los viviera exactamente así”.

Los encargados de poner rostro a ese amor son Pol Monem (Carlos), que comenzó su carrera con papeles en Elisa K o Los niños salvajes, y María Pedraza (Laura), modelo, bailarina y un fenómeno en Instagram, sin experiencia previa ante las cámaras.

Crespo admitió, a preguntas de los periodistas, que la relación que ha construido en pantalla tiene “un punto tóxico”: “El primer amor es el que te enseña a amar, cometes todos los errores del mundo, no estás preparado. Por eso siempre sale mal”. - Efe