Dos víctimas, dos puntos de vista diferentes

Gorka Landaburu cree que el desarme de ETA “ahora va en serio” y Consuelo Ordóñez teme que “sea teatro”

Lunes, 20 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:07h.

Bilbao- Dos víctimas de la violencia de ETA y dos formas diferentes de encarar el anunciado proceso de desarme. Gorka Landaburu y Consuelo Ordóñez discrepan de las verdaderas intenciones de la organización armada y si mientras el primero cree que “ahora va en serio”, la hermana de Gregorio Ordóñez, edil del PP asesinado por ETA, teme que se trate de “otro teatro”.

Landaburu aseguró que cree que ahora ETA “va en serio” con su desarme porque “se le termina el tiempo y algún día tiene que ser”, aunque lamentó que “llegue tarde”. Tras sostener que la responsabilidad del desarme, disolución y autocrítica corresponde a ETA, Landaburu lamentó que el Gobierno español “no haya hecho nada para aliviar esta situación e irnos a un final al que ha llegado la sociedad vasca que convive ya” con normalidad. “Tenemos que avanzar y eso es también tratar el tema de los presos, lo que no significa abrir las cárceles para que salgan a la calle sino buscar fórmulas de acercamiento, cuestión que en el pasado ya se hizo con José María Aznar. Es tener visión política y altura de miras”, argumentó.

Por su parte, la presidenta de Covite, Consuelo Ordóñez, afirmó que el “supuesto” desarme llega “tardísimo” e indicó que les “preocupa muchísimo” que participen “agentes externos” y que esto sea “otro numerito, otro teatro y propaganda”. Ordóñez afirmó que estarán “vigilantes” y añadió que, si se entregan las armas, serían “fundamentales” porque “son pruebas” de cara al esclarecimiento de “casi 400 crímenes sin resolver”. La presidenta de Covite reiteró que “destruir pruebas es un delito muy grave”, por lo que estarán alerta con lo que pueda ocurrir, ya que, a su juicio, “no se pueden fiar ni esperar nada bueno” del grupo de Luhuso porque “estaban cargándose pruebas cuando irrumpió la policía francesa” en esa localidad. - E. Press