El cambio de la ley del euskera equiparará a más de 33.000 navarros de Tierra Estella y Zona Media con sus vecinos de Pamplona

Cerca de una treintena de localidades de la “zona no vascófona” han aprobado su libre incorporación a la “zona mixta” El proceso garantizará el derecho al uso público del euskera como lengua propia

Txus Iribarren - Lunes, 20 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:07h.

Pamplona- El cambio en la Ley del Vascuence puesto en marcha por la mayoría del Parlamento a petición de una larga lista de ayuntamientos permitirá a más de 33.000 ciudadanos y ciudadanas navarros de casi una treintena de localidades de la llamada “zona no vascófona” equipararse en derechos lingüísticos con sus homólogos de Pamplona o de otras 55 localidades situadas en la denominada “zona mixta”, especialmente en su relación con la Administración pues una anterior modificación de 2015 ya extendió la opción de poder elegir el modelo D a toda Navarra. El cambio legal, que tiene en su base el respeto a la autonomía municipal y la adaptación de la legislación a los cambios en la realidad sociolingüística 30 años después de la LFV, ha sido cuestionado por los tres partidos de la oposición.

Una docena de municipios fueron los que provocaron el inicio de este proceso democrático (es requisito una aprobación en el pleno) al que se han ido sumando otros tantos ayuntamientos (la mayoría de la zona Media y Tierra Estella) en una cadena de mociones que superarán la treintena en breve, aunque deberán canalizarse a través de enmiendas en el proceso de debate de la proposición de ley firmada por Geroa Bai, EH Bildu, Podemos-Ahal Dugu e Izquierda-Ezkerra que hoy concretará sus plazos en la Mesa y Junta de Portavoces. No obstante, teniendo en cuenta que se tramita por un procedimiento ordinario (debate en comisión y en pleno) y que el plazo de las enmiendas comenzará tras su publicación, los ayuntamientos tienen de tiempo hasta mediados de abril para aprobar en sus plenos la petición y enviarla formalmente a la Cámara.

La segunda ampliación de la zona mixta incluida en la Ley Foral del Vascuence de 1986 sigue quemando fases en dos caminos paralelos que se cruzarán en abril. Por un lado, como un efecto dominó (a veces los ayuntamientos remiten sus mociones aprobadas a otros) cada semana se hace público que más municipios de la denominada zona no vascófona han aprobado en sus plenos una moción por la que instan al Parlamento a incluirles en la “zona mixta” atendiendo a la voluntad de la mayoría del Ayuntamiento y la “evolución de la realidad sociolingüística” de sus poblaciones. Algunos de ellos reiteran una demanda que ya hicieron en otras legislaturas y otros se han sumado por “simpatía” en el sentido de que unos llevan a otros. Geográficamente la mayoría de ellos coincide con pueblos de Tierra Estella (algunos cercanos a la muga con Álava y otros de Valdizarbe, con el polo de atracción en torno a Puente la Reina) o con la Zona Media. Entre estos hay desde pequeñas localidades de apenas un centenar de habitantes hasta cabezas de Merindad, como Sangüesa y Olite, sin olvidar grandes poblaciones como Tafalla. Pero también han aprovechado algunas localidades de la Cuenca de Pamplona (Beriáin, Tiebas...) o Salazar (Gallués) para reengancharse a la zona mixta.

El Post-it

Realidad sociolingüística. No hay ningún criterio científico pero, como apunta el presidente de la FNMC, el sentido común de las entidades locales está haciendo que realmente la ampliación de la zona mixta esté dibujando un mapa bastante acorde con la realidad social con un nuevo cinturón que abarca una órbita cercana a la actual “zona mixta”. Hace 30 años muchos de estos pueblos no tenían presencia del euskera y hoy lo hablan más del 5,6% de la población, dato sociolingüístico referencial. El listado sigue vivo y abierto.

los hitos de la lfv

1986: De la oficialidad en el borrador a zonificación en la ley. A diferencia de la CAV o Catalunya, en Navarra se aprobó en 1986 una ley que dividía el territorio en tres zonas: vascófona, mixta y no vascófona. Pero esta ley venía derivada de un artículo del Amejoramiento de 1982, el 9º, que ya anunciaba esta filosofía una vez que los negociadores forales en Madrid dejaran en papel mojado una resolución previa del Parlamento (1980) de cara a las bases de negociación de la LORAFNA en la que se otorgaba al castellano y al euskera el carácter de lenguas oficiales. Incluso estuvo redactado en un artículo del título preliminar del Amejoramiento. Pero al final tanto este texto legal como la LFV apostaron por la zonificación que el gobierno del PSN plasmó, en un equilibrismo jurídico, en la Ley Foral del Vascuence. El texto ha sufrido tres intentos de modificación y dos cambios parciales.

2010: Entran Aranguren, Galar, Belascoáin y Noáin. La LFV sufrió la primera modificación de su historia el 19 de febrero de 2010. Fueron necesarias hasta tres proposiciones de ley para lograr el pequeño cambio ideado por IU. Su intención era más ambiciosa y pretendía la ampliación de la zona mixta a un grupo numeroso de municipios, pero finalmente la propuesta se redujo a cuatro (aunque Noáin no ha ejecutado su opción ) para lograr los votos del PSN, necesarios para que saliera adelante.

2015: El modelo D llega a toda Navarra. El Parlamento foral aprobó el 18 de febrero de 2015 con los votos favorables de todos los grupos de la oposición, salvo del PPN, la reforma de la ley del euskera, que obliga al Gobierno de Navarra a ofertar la enseñanza pública en euskera en todas las localidades donde haya demanda. El texto base fue presentado por PSN, I-E y Geroa Bai, al igual que la enmienda incorporada por los primeros, que tuvo el respaldo de UPN.

2017: Segunda ampliación de la zona mixta. Los cuatro partidos que apoyan el cambio han impulsado esta nueva actualización a instancias municipales.