Café bebido

Tiempos modernos

Por Reyes Ilintxeta - Jueves, 20 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:06h.

lourdes se fue a comer a casa. Estaba agotada, tenía poco tiempo porque tenía que volver a trabajar y comió deprisa. Su tenedor HAPIfork empezó a vibrar avisándole de que estaba haciendo algo mal, porque su moderno utensilio controla el ritmo al que comes, cuenta el tiempo que tardas en masticar y tus horarios de comida. Tomó un vaso de vino de su dispensador inteligente Kuvee, ese que muestra en su pantalla táctil toda la información del vino y su maridaje más recomendado. Ni caso. No tenía la cabeza para historias. Se fue a por un zumo, pero el exprimidor conectado a Internet le dijo que no podía ofrecérselo porque se habían agotado las bolsitas de verduras licuadas con las que únicamente funciona. En ese momento recibió un mensaje de su Quirky Egg Minder, la bandeja inteligente de huevos que le avisa de cuántos quedan y en qué fecha caducan. Efectivamente, tenía que comprar más. Antes de irse se cepilló los dientes con su Ovni Prophix que cuenta con una cámara de fotos de 10 megapíxeles y que te envía al smartphone las imágenes que toma durante el cepillado. En ese momento vio que en su dispensador de hilo dental Flosstime se había encendido la luz roja, lo que significaba que habían pasado más de 22 horas sin usar la seda dental. ¡Horror! Y otro mensaje, esta vez de su My.flow, su tampón inteligente, que le avisaba desesperadamente de que la capacidad de absorción del que llevaba puesto había llegado a su límite. Se cambió, se puso la chaqueta y cuando iba a salir de casa su paraguas Oombrella le hizo saber a través de otro mensaje que esa tarde había posibilidades de chubascos.

Ese día, no sé por qué, tiró su móvil por la ventana y arrancó de cuajo el router.