De frente

Código para peatones

Por Félix Monreal - Jueves, 20 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:06h.

Los pasos de peatones no son un lugar seguro. Los viandantes deberían saberlo y tomar las oportunas medidas de precaución. Les va en ello la vida. Las gacetillas de sucesos están salpicadas de casos de atropellos, muchos con resultado de muerte, en esa zona de la calzada en la que la gente de a pie tiene prioridad sobre la gente motorizada. Sin embargo, no hay raya pintada en el suelo, por muy gruesa y llamativa que resulte a la vista, que haga de parachoques ante un vehículo imprudente y desbocado, o quizá simplemente despistado. Por eso, me sigue llamando la atención cada día que me pongo al volante la temeridad (basada en una falsa certeza de protección) con la que muchas personas se tiran, literalmente, a los pasos de cebra sin mirar a la circulación que puede llegar de ambos lados;es más, no son pocos los que cruzan hablando por el móvil como si estuvieran caminando por el pasillo de su casa, con la vista perdida en el suelo o el horizonte, sordos a un posible bocinazo o señal de alerta. Más irresponsable todavía es la actitud de algunos adultos que cruzan sin mirar, tan despreocupados como indolentes, llevando niños de la mano. Debería haber un código de circulación básico para los peatones en los que también enseñaran a cruzar rápido, no a paso de procesión. Ya digo, me parece milagroso que no haya más tragedias.

Hay más. Por ejemplo, los usuarios de villavesas que se apean en la parada y, sin dejar marchar al autobús, aparecen de forma inopinada por la parte delantera;o quienes cruzan entre una fila de coches sin caer en cuenta que quien circula en dirección contraria hay una mitad del paso que ni ve ni controla.

En esa supuesta zona de seguridad, el responsable es siempre el que atropella, aunque luego pueda aportar eximentes. Pero buscar soluciones señalando solo a la responsabilidad de los vehículos (limitación de velocidad, radares, guardias dormidos...) es un arreglo a medias si no toma en consideración la importancia de educar también a los peatones.