Editorial de diario de noticias

Los charcos de la corrupción anegan el PP

La detención de Ignacio González hace aún más torpes los inverosímiles intentos de Rajoy por apartar la corrupción, mientras UPN guarda un sonoro silencio sobre su socio político y Beltrán pregunta una semana más por el euskera

Jueves, 20 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:06h.

l a detención por orden del juez Eloy Velasco, titular del juzgado de instrucción nº 6 de la Audiencia Nacional, de doce personas, entre ellos el ex presidente de la Comunidad de Madrid y ex secretario general del PP madrileño Ignacio González, bajo la acusación de delitos de prevaricación, organización criminal, malversación, cohecho, blanqueo, fraude, falsificación documental y corrupción en la gestión de la empresa pública Canal de Isabel II no es sino uno más en la maraña de los innumerables casos judiciales que entremezclan el enriquecimiento ilícito de los encausados y la financiación irregular del partido que preside Mariano Rajoy. Incluso la evidencia de un fondo de reptiles para comprar periodistas y medios de comunicación con la imputación -además de la presunta implicación de otros famosos periodistas y tertulianos conservadores-, también de Francisco Maruhenda y Mauricio Casals, director y presidente del periódico La Razón. Desde la dimisión de Luis Bárcenas tras la aparición hace siete años de una contabilidad no declarada del PP que incluía pagos al propio Rajoy o a ministros y primeras figuras del partido (Rato, Acebes, Arenas, Trillo, Cascos, Mayor Oreja...) y la investigación de las conexiones de la trama Gürtelcon el PP, por las que este lunes recibió la citación a declarar el propio Rajoy;el inicio de una interminable lista de casos (Púnica, Auditorio, Imelsa, Fabra, Brugal, Palma Arena, Bankia, CAM...) han llevado a la imputación de cientos de cargos del PP y revelado que la enorme mancha de la corrupción se extiende en todos los niveles y ámbitos de ese partido de tal forma que es, ha sido, imposible ignorarla pese a la pretensión que mantiene el presidente todavía de los populares y del Gobierno español. Pero si ya antes de ahora resultaban poco menos que patéticos esos intentos de Rajoy de apartar de sí dicha lacra insinuando que esta se ceñía a la época de Aznar, pese a haber sido él mismo miembro de aquella dirección nacional y vicepresidente de sus gobiernos y responsable de campañas electorales, la detención de González los hace si cabe más inverosímiles. Mientras, UPN guarda un sonoro silencio sobre la corrupción generalizada que se destapa en su socio político y Ana Beltrán se limita a preguntar una semana más sobre el euskera. Si hasta ahora la utilización de todos los resortes políticos para el control de los tiempos y formas de la actuación judicial no han evitado que la corrupción generalizada en el PP sea manifiesta, tampoco lo harán más adelante.