El ambicioso hombre de Aguirre en la sombra

El escándalo de su ático fue la gota que colmó el vaso y acabó con la carrera política del expresidente madrileño

Jueves, 20 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:06h.

pamplona- Ignacio González, hoy suspendido provisionalmente de militancia por el PP, llegó a lo más alto de la Comunidad de Madrid en otoño de 2012 de la mano de Esperanza Aguirre, su mentora política, con la que trabajó durante años codo con codo.

El premio a su fidelidad -heredar el sillón de la Presidencia- le llegó en uno de los momentos más duros para cualquier político, al tener que lidiar con una profunda crisis económica a la que hizo frente con drásticos recortes y propuestas que levantaron a la calle contra él y su Gobierno.

González dejó la Presidencia de la Comunidad sin la oportunidad de presentarse a las elecciones de 2015, ya que la dirección nacional del PP no confió en él para estos comicios y propuso como candidata a Cristina Cifuentes, a pesar de que él había manifestado reiteradamente su voluntad de encabezar la candidatura.

Lo que le dejó sin aspiraciones para ser candidato no fueron ni los recortes ni la gestión de los casos de ébola en la región ni las innumerables mareas que se opusieron a sus políticas;fueron fundamentalmente las informaciones en las que se relacionaba a miembros de su Gobierno con las tramas Púnica y Gürtel, o aquellas que afirmaban que su Ejecutivo había pagado primas a jueces.

Y la gota que colmó el vaso fue una información en la que se le atribuía a él mismo, en noviembre de 2011, una reunión con varios mandos policiales presuntamente para pedirles que no transcendiera que era el inquilino de un ático en Estepona (Málaga) adquirido por un testaferro a través de una sociedad creada adhoc y radicada en un paraíso fiscal. - D.N.