analiza los resultados de un reciente estudio

ADONA alerta de que los jóvenes navarros se comprometen menos con las donaciones de sangre

EFE - Jueves, 20 de Abril de 2017 - Actualizado a las 13:31h.

PAMPLONA. Un estudio sociológico sobre la fidelización de los donantes de sangre indica que, para los jóvenes navarros, donar sangre supone un compromiso a corto plazo por "circunstancias vitales" como un cambio de ciudad o de estudios y un futuro "incierto".

Así lo ha explicadoCarlos Vilches, sociólogo de la Universidad Pública de Navarra (UPNA) y uno de los autores del estudio, realizado por la empresa Taller de Sociología, en una conferencia de prensa en la que ha destacado que la donación tiene que ver "con el tipo de sociedad".

El estudio se ha sustentado sobre una metodología tanto cuantitativa, que ha consistido en la elaboración de encuestas a 1.100 jóvenes donantes y no donantes, como cualitativa.

Según Vilches, el cambio de comportamiento hacia la donación se debe a que se ha pasado de una "sociedad tradicional, muy sólida, sujetas a sus valores", en la que el donante de sangre "permanecía durante toda su vida", a otra en la que "todo transita de una forma rápida" y los jóvenes tienen "un ciclo de compromiso a corto plazo", ya que los compromisos a largo plazo "son complicados".

Ha precisado que es "complicado" que los jóvenes que han donado lo sigan haciendo debido a que "vivimos en una sociedad de cambios", caracterizada por la movilidad por estudios o por trabajo.

También ha apuntado que los jóvenes relacionan el acto de donar con "lo sanitario" y no con el ámbito de lo social y que el hecho de donar de forma periódica "no aparece en el discurso juvenil".

No obstante, ha matizado que, entre la franja de los 25 y 30 años, se observa que comienzan a "ser más estables en sus compromisos de donación".

Ha apuntado, en este sentido, que "hay una especie de tránsito entre los 18 y 19 años", cuando donan por primera vez, pero, finalizada la universidad, comienza un ciclo de trabajo, en el que se pierde esa constancia, que se empieza a recuperar a los 25 años.

Los agentes de socialización principales son la familia, el grupo de amigos y el sistema escolar y, a partir de los mismos, "se va vinculando a los jóvenes con la donación".

En el caso de los no donantes o personas que han donando de forma discontinua, en la franja de los 19 a 25 años, se observan factores relacionados con problemas de salud o cambios de domicilio, trabajo o estudios, si bien "en pocos casos" está relacionado con una mala experiencia a la hora de donar.

Ha definido el perfil del joven navarro donante como una persona de 27 años, que trabaja y ha cursado estudios universitarios y con una experiencia favorable a la donación.

Para Vilches, Adona debe "trabajar en la construcción de una identidad colectiva, social" a fin de "refrendar y dar sentido a que haya una comunidad de donantes que se sienta como tal".

Ha destacado que la mayor parte de jóvenes, tanto donantes como no donantes, afirman que las campañas sobre la donación les ha hecho reflexionar sobre la idea de ser donante.

El presidente de Adona, Javier Álvarez, ha señalado, al respecto, que es "positivo" para la asociación que las campañas tengan ese efecto, que es "primordial" para los donantes.

El estudio se enmarca dentro del convenio de colaboración de la Obra Social "la Caixa" y Fundación Caja Navarra con Adona.