juzgado de lo penal número 4 de pamplona

Condenado un policía foral por agredir a municipales el día del Chupinazo de San Fermín

Debe pagar 1.680 euros tras resistirse a su detención por un incidente en Labrit

Enrique Conde - Viernes, 19 de Mayo de 2017 - Actualizado a las 06:08h.

pamplona- Un agente de la Policía Foral de 43 años y vecino de la Comarca de Pamplona ha sido condenado por el titular del Juzgado de lo Penal número 4 de Pamplona por un delito de resistencia y otro de lesiones leves después de haber protagonizado, sin estar trabajando, una violenta reacción tras haber sido arrestado por agentes de la Policía Municipal de Pamplona en la tarde del último Chupinazo de los Sanfermines. El procesado fue condenado de conformidad al pago de una multa de 1.440 euros por la resistencia ofrecida a la detención y a otros 240 euros por el delito leve de lesiones. El agente reconoció los hechos antes de que se celebrara la vista oral, lo que le sirvió para alcanzar un acuerdo en el que la Fiscalía rebajó considerablemente su petición inicial de pena, que era de dos años de prisión por atentado.

Los hechos ocurrieron en un bar de la cuesta de Labrit, donde el acusado, fuera de servicio, había protagonizado un incidente con los porteros del establecimiento que requirió la presencia policial. En concreto, el acusado, según el escrito de conformidad, se encontraba sobre las 20.30 horas del pasado 6 de julio de 2016 en el exterior del bar Kabiya y mostró una actitud muy agresiva con los porteros del local. Al lugar acudieron tres agentes de la Policía Municipal de Pamplona, uniformados, con la finalidad de calmar la situación. Sin embargo, el procesado, lejos de calmarse, se fue excitando cada vez más hasta el punto de que los agentes y sus amigos lo tuvieron que trasladar varios metros alejado del lugar, hasta la confluencia con la calle Estafeta. Una vez allí fue cuando el acusado comenzó a bracear y a lanzar codazos a los agentes, llegando a empujar a uno de ellos en el pecho, por lo que tuvo que ser reducido nuevamente por los otros dos, que lo trasladaron hasta el furgón policial que se encontraba en la calle Cortes de Navarra. En esta nueva ubicación forcejeó de nuevo con los agentes y dio un codazo a uno de ellos en el ojo. Este policía municipal resultó lesionado con una conjuntivitis que requirió para su curación de una primera asistencia facultativa y que se le prolongó durante tres días. No le quedan secuelas.

Los otros dos policías que intervinieron en el arresto del agente de la Policía Foral también fueron agredidos por este, pero no sufrieron lesiones. Antes de la celebración de la vista, el acusado había depositado también 90 euros para pagar la responsabilidad civil causada al agente herido. Asimismo, según expone la sentencia, procedió a pedir perdón de forma oficial a los agentes que le detuvieron. La sentencia es firme.