El Tribunal de Cuentas mantiene abierta la investigación a Maya y Barcina por el sistema de justificación de dietas

El fiscal respalda la denuncia presentada por Geroa Bai y aboga por iniciar una investigación preliminar 59 concejales cobraron con el mismo sistema de dietas
La responsabilidad contable es del pagador

Ibai Fernandez - Sábado, 15 de Julio de 2017 - Actualizado a las 06:10h.

Pamplona- Archivada la causa contra Uxue Barkos por sus retribuciones en el Ayuntamiento de Pamplona, el Tribunal de Cuentas mantiene abierta la investigación contra Enrique Maya y Yolanda Barcina por el sistema de dietas instaurado y gestionado por ambos como alcaldes de la capital navarra entre 1999 y 2013. La denuncia interpuesta por Geroa Bai en mayo ha sido admitida a trámite y ha recibido el respaldo de la Fiscalía del Tribunal de Cuentas, que se ha mostrado favorable a nombrar un delegado instructor que estudie la causa. El Ayuntamiento, como parte afectada, ya se ha posicionado en contra de abrir la investigación, por lo que será el órgano fiscalizador quien decida ahora si realiza una instrucción previa o si archiva la demanda. En caso de ser condenados, los exalcaldes podrían tener que devolver todo el dinero abonado por el Consistorio en concepto de dietas a los concejales durante los años no prescritos.

La denuncia era la respuesta de Geroa Bai a la “campaña injustificada de acoso” emprendida contra Uxue Barkos por la asociación Justitia et Veritas con el apoyo político de UPN. La causa, finalmente archivada, había apuntado a Barkos por un sistema de justificación fijado por los responsables del Ayuntamiento durante los gobiernos de UPN. Cuando a juicio de la coalición, de tenerse que investigar algo, debían ser los responsables de instaurar el sistema de justificación de reuniones y de pagar las dietas, y no a quienes las recibieron.

Hasta 1999, el Ayuntamiento contaba con un sistema garantista para realizar los pagos a los ediles no liberados, aquellos que no forman parte del equipo de gobierno ni tienen labores exclusivas para el grupo municipal. El sistema de justificación fue cambiado por Yolanda Barcina en 1999, dando paso a otro más laxo por la vía de los hechos y sin dictar una resolución formal. Desde entonces, el Ayuntamiento emitía un justificante semestral en el que se recogían las asistencias a plenos y comisiones, y eran los propios concejales quienes cifraban el número de reuniones de grupo. La forma de pago se mantuvo con Enrique Maya en la Alcaldía hasta que en 2013 el Consistorio decidió cambiarlo por otro más transparente.

Responsabilidad contableEl sistema era el mismo para todos los concejales no liberados, un total de 59 de todos los partidos, que percibían 120 euros por reunión con un máximo de una dieta al día y de 13 al mes. Lo que daba un máximo de 18.720 euros anuales, que generalmente alcanzaban todos los ediles. Y que aunque quedan lejos de los 40.000 que percibían los liberados, o los más de 50.000 de los concejales delegados, son los que se han visto envueltos en la polémica.

Esta se ha centrado sobre todo en Barkos con el argumento de que era la única que compatibilizaba el escaño en el Congreso y labor como concejala. Sin embargo, lo que la acusación cuestionaba en el fondo era el propio sistema de justificación de las reuniones, un vacío sobre el que se sustentaba la sospecha de las posibles irregularidades. Incluso se amplió a la etapa en la que tuvo que afrontar el tratamiento del cáncer, que según la acusación, hacía inviable que se hubiera reunido con el grupo municipal, no ya por estar en Madrid, sino por convalecencia.

Por ello, Geroa Bai ha pedido a Cuentas que analice el conjunto del sistema de dietas. La coalición entiende que el sistema era válido, ya que contaba con el respaldo de los órganos del Ayuntamiento, de Comptos y del Defensor del Pueblo. Pero apunta que si se quiere buscar una responsabilidad contable, esta es de los pagadores, en este caso, Maya y Barcina.

En el escrito remitido al tribunal se afirma así que todos los concejales que percibieron dietas por este concepto utilizaron los impresos oficiales del Consistorio, haciendo constar todo lo que el Consistorio les requería para proceder al pago. “Es decir, justificaron exactamente lo que el Ayuntamiento les pidió que justificaran y del modo en el que el Ayuntamiento consideró que debía hacerse”, señala la denuncia de Geroa Bai.

Un argumento en el que, precisamente, incide la juez del propio tribunal en la sentencia que absuelve a Barkos, que señala que el sistema implantado por Barcina en 1999 “era absolutamente inadecuado para garantizar una eficiente gestión de estos gastos y un suficiente control de los mismos”. “En efecto, el carácter anticipado de los pagos y su articulación en nómina, unidos a la imposibilidad de poder conocer en qué fechas y horas se celebraron, favorece la opacidad en la gestión de esos fondos públicos, minimiza las posibilidades de control sobre los mismos y potencia escenarios de posible enriquecimiento injusto”, advierte la juez, que destaca que “solo pueden ser sujetos de responsabilidad contable aquellos que tengan la condición de gestores de fondos públicos”, circunstancia que no concurre en los portavoces de los grupos municipales, y sí en los alcaldes, lo que deja la puerta abierta a que el conjunto del sistema pueda ser cuestionado en otra causa ajena a la de Uxue Barkos, la única edil que ha tenido que probar que las reuniones declaradas se produjeron.

geroa bai

“Una persecución política”

Reacciones. La portavoz de Geroa Bai en el Ayuntamiento, Itziar Goméz, afirmó ayer que la sentencia demuestra que existía una “persecución política” contra Barkos. Gómez señaló ayer que Geroa Bai está “enormemente satisfecha”, porque Uxue Barkos “tenía que salir absuelta de un hecho que viene siendo un acoso político desde hace muchísimos años”. Este caso, comentó, “ha ido pasando de un tribunal a otro” y en todos “ha salido absuelta”, pero “hay algunos que han pretendido llegar hasta donde judicialmente era incomprensible, como era el Tribunal de Cuentas”. “Se ha querido personalizar en Barkos algo que venía siendo el devenir de una manera de funcionar del Ayuntamiento, y se ha demostrado que Barkos, además de inocente, era objeto de una auténtica persecución política”, dijo. - Efe