Balance | Consumo

El día doblega a la noche

Los hosteleros confirman que existe una nueva tendencia a la hora de vivir la fiesta
Un balance ‘positivo’ aunque se pudo observar que la afluencia de gente fue desigual dependiendo de las zonas

“Cerramos después de las cenas porque económicamente era mejor” “El balance hotelero es positivo aunque es cierto que hubo un pequeño descenso”

Ainhoa Bravo / Iñaki Porto - Domingo, 16 de Julio de 2017 - Actualizado a las 06:10h.

pamplona- Tras nueve intensos días de fiesta interrumpida los Sanfermines se despidieron hasta el año que viene en un emocionante Pobre de Mí que reunió a cientos de personas. Las calles de Pamplona han vuelto a la normalidad al igual que los comercios, bares y hoteles, entre otros, quienes tuvieron que hacer frente a los días más ajetreados y concurridos de todo el año.

Varios bares situados en el centro de la ciudad permanecieron ayer cerrados al público y otros en cambio, decidieron abrir aunque con menos afluencia de lo habitual ya que para muchas personas coincidía con el inicio de sus vacaciones o simplemente necesitaban descansar de las fiestas. Tras dar por finalizados los Sanfermines, hoteles y establecimientos realizaron un balance para valorar cómo ha ido este año, qué cosas cambiar para el año que viene y ver si lo que respecta a lo económico ha sido positivo o no. Algunos de los establecimientos coinciden en que los Sanfermines se han convertido en una fiesta que se vive más de día que de noche. “La noche está muriendo”, señaló Iñaki Andradas, responsable del Baserriberri situado en la calle San Nicolás. Este establecimiento ya previó desde hace meses que los Sanfermines de este año “no iban a ser muy fuertes” y por ello, decidieron ampliar la plantilla a tres personas solo los cuatro primeros días ya que “coincidía con el fin de semana”, donde siempre “viene más gente”. “Decidimos cerrar a las 24.00 horas, después de las cenas, porque desde el año pasado nos dimos cuenta que compensaba más económicamente abrir el local solo de día”, concluyó.

Una tendencia que también afectó al bar La Cocina Vasca, situado en San Nicolás, en el que en las horas del vermú, los almuerzos y las comidas la cantidad de gente era “mucho mayor”, “ni comparación” con la noche que fue “más floja”, comentó Javier Yárnoz, responsable del local. A pesar de la afluencia de gente durante las fiestas, los clientes que frecuentaron el bar en estas fechas aseguraron que se “estaba mejor” que otros años, “sin empujones” y con “más espacio” para “bailar” y estar “cómodos”, apuntó Yárnoz. “El mejor momento para servir copas fue desde las 17.00 horas hasta las 20.00 horas, después ya no había tanto trabajo”, finalizó.

Aunque estos dos establecimientos, situados en una de las calles más concurridas de la ciudad durante los Sanfermines, notaron que la presencia de gente había sido menor este año, otros locales situados en la calle Estafeta opinaron lo contrario. El bar Cocotte o el local Zanpa, todavía no han hecho el balance definitivo de los Sanfermines ya que ha pasado relativamente “poco tiempo”, pueden asegurar que la sensación ha sido “positiva” e incluso “mejor” que el año pasado, aseguró el responsable del bar Zanpa, José Luis López. Por otro lado, el encargado del bar Cocotte, Santiago Enciso, indicó que la cantidad de gente durante las fiestas fue “igual” o incluso “superior” respecto al año anterior. “Es cierto que entre semana había menos gente y pero el fin de semana se trabajó mucho más tanto de día como de noche”, añadió.

En cuanto a la iniciativa del Ayuntamiento sobre los vasos reutilizables, todos estos establecimientos lo llevaron a cabo salvo el bar Cocotte, el cual decidió no utilizarlos. Los tres bares están de acuerdo en que la propuesta “no fue del todo exitosa” y que “no ha funcionado” como se esperaba en un primer momento. En la calle San Nicolás solo cuatro bares tenían la opción de los vasos reutilizables por lo que quizá este puedo ser uno de los problemas, apuntó el responsable de la Cocina Vasca, Yárnoz. “Lo mejor sería que todos los bares utilizásemos los mismos vasos y así la gente los usaría más y sabría dónde poder cambiarlos”, apuntó.

Por otro lado, el presidente de la Asociación de Hoteles de Pamplona, Miguel Ángel Cazón, hizo un “balance positivo” aunque señaló que hubo un “pequeño descenso” en cuanto a la ocupación hotelera con respecto a otros años. Destacó que “desconoce cuál es la razón del descenso de la demanda” pero que pueden haber influido varios factores como el “miedo por posibles atentados” u otras “opciones para pasar la noche” que no son los hoteles .