Encierros más rápidos pero con menos corneados

Salvo los escolares, la mayoría de carreras rondaron los 2 minutos Dejan sólo 7 heridos por asta de toro, 5 menos que el año pasado

M. Bernúes / F. Monreal/ I. Velasco I. Aguinaga /J.A. Garaikoetxea - Domingo, 16 de Julio de 2017 - Actualizado a las 06:10h.

pamplona- La rapidez y la nobleza de los animales ha caracterizado los encierros de los Sanfermines 2017. Con un tiempo por debajo de los dos minutos y medio en la mayoría de las carreras, sólo destacan los más de 4 minutos de los toros de José Escolar, que un año más repitieron con la marca más alta. Por debajo, los campeones fueron los toros de Miura, con 2 minutos 10 segundos. También destaca un disminución en los heridos por asta de toro, 7 este año, frente a los 12 de 2016.

día 7 - Cebada gago

2 minutos 58 segundos

Para empezar, tres cornadas

Los encierros de 2017 comenzaron con incidencias. Los cebaditas salieron a repartir estopa y se mantuvieron fieles a su tradición de dejar sembrado el recorrido de cornadas. En la carrera que abría el ciclo de este año dejaron tres heridos por asta. Todas ellas llevaron la firma de Punterito. Un hecho que no cogió por sorpresa al ganadero Salvador García Cebada, quien subrayó que la res había dado con antelación sobradas muestras de su temperamento y carácter. Para los mozos, la carrera no resultó nada favorable para el lucimiento, aunque se pudieron ver algunos bonitos detalles frente a la manada principal mientras hacían el recorrido hermanados. De los tres heridos, el de peor pronóstico era un tafallés con tres heridas por asta;los otros dos, ciudadanos estadounidenses, presentaban uno cornada en un escroto y otro, en el tórax.

día 8 - José escolar gil

4 minutos 3 segundos

Los toros que corren marcha atrás

Parece que va a convertirse en un clásico que alguna de las reses que la ganadería de José Escolar trae a Pamplona decida, por su cuenta y riesgo, dar marcha atrás con todo lo que de inconvenientes provoca. Y el día 8 no fue diferente a los años anteriores. En esta ocasión el toro bautizado Diputado se dio la vuelta a los pocos metros de arrancar la carrera. En 2015, Curioso I protagonizó aquella inédita imagen de tener que se transportado a los corrales de la plaza en vehículo motorizado. El pasado año, Cuentacuentos imitó a su hermano y se giró a mitad de la Cuesta de Santo Domingo, teniendo que completar la carrera en solitario. ¿Será cuestión de genética? El caso es que las reses de Escolar hicieron un tiempo global de carrera por encima de los cuatro minutos y en el trayecto dejaron dos heridos por asta. No fueron embestidas, porque los animales se mostraron nobles, sino mozos que tuvieron la poca habilidad de colocarse delante de la carrera de los astados.día 9 - puerto de san lorenzo

2 minutos 22 segundos

A golpe de ‘Huracán’

El debut de la ganadería salmantina en las calles de Pamplona tuvo un protagonista indiscutible: Huracán. El morlaco colorado hizo gala de su independencia del resto de la manada -todos sus hermanos eran negros- y encabezó toda la carrera del domingo. Tras abrir un hueco de unos 50 metros con el resto de la manada, Huracán comenzó a dominar a los corredores, especialmente por el lado derecho de la calle Estafeta. La nota distintiva la aportó la presencia de diez mansos, en vez de los seis habituales, a causa de un incidente durante el encierrillo el día anterior. Pudo influir en que los astados salmantinos no dejaran ningún corneado, sí cuatro traumatismos leves, en un encierro de domingo menos concurrido de lo habitual.día 10 - Fuente ymbro

2 minutos 18 segundos

Nobleza clásica

Otro clásico de Pamplona que se saldó con solo dos traslados al Complejo Hospitalario. La carrera fue muy rápida (2’18”), solo superada por los toros de Jandilla y Miura. A la ganadería gaditana, en su 13ª aparición consecutiva por Pamplona, le tocó entrar en escena un lunes. Los mozos habituales pudieron respirar después del aumento de corredores del fin de semana. Perdigón, cinqueño negro de 560 kilos, se llevó por delante a dos mozos al comienzo de la Estafeta en la escena más destacada del día. Afortunadamente, solo sufrió daños irreparables el blusón de uno de ellos. Los bichos viajaron casi siempre compactos, sin dejar demasiados huecos para el corredor. En la plaza hubo un nuevo susto con la caída de un mozo delante de un toro. Tuvo que agarrase al pitón para evitar la cornada. El animal tampoco quiso hacer nada. La nobleza de los de Ricardo Gallardo se puso de nuevo de manifiesto.

día 11 - ganadería jandilla

2 minutos 12 segundos

No tan temibles

Carrera frenética del temible hierro de Jandilla, más que conocido en las calles de Pamplona. Los astados de Borja Domecq esta vez no dejaron heridos por asta de toro. Le imprimieron a la carrera un ritmo escandaloso y llegaron a los corrales de la plaza en dos minutos y doce segundos. Para abundar en la velocidad de estos bichos aquí va otro dato: el primer burel que pisó la arena lo hizo a los 1 minuto y 55 segundos. El quinto encierro dejó como anécdota a un corredor australiano, parado en el peor punto del recorrido para ver pasar a la manada: la curva de la Estafeta. Primero Hurón (un toro negro marcado con el hierro de Vegahermosa, de la misma finca ganadera), le empotró contra las tablas. Y después un jabonero precioso de nombre Gabriela le dio una voltereta. Al joven no le pasó nada. La magia de San Fermín.

día 12 - victoriano del río

2 minutos 16 segundos

Cinqueños amablesA los seis toros de Victoriano del Río, todos cinqueños, les tocó protagonizar el 6º encierro de San Fermín. Lo hicieron como acostumbran: a toda velocidad y sin heridos por asta. Los nobles bureles de Guadalix en ningún momento buscaron a los mozos (ocasiones tuvieron de sobra) y se dedicaron a avanzar en grupo lo más rápido que pudieron hasta alcanzar los chiqueros de la Plaza. Completaron el encierro en 2 minutos y 16 segundos, y dejaron un reguero de accidentes y golpetazos a lo largo del recorrido, pero especialmente en Telefónica, tramo del que salieron la mayor parte de los traslados al Complejo Hospitalario. Sus cuernos tocaron a multitud de corredores y rozaron la tragedia varias veces. Este hierro solo ha provocado cuatro cornadas en sus ocho visitas a Pamplona. Los suyos son encierros rápidos y limpios. Un clásico.

día 13 - Núñez del cuvillo

2 minutos 39 segundos

De nuevo cornadas

En su octava aparición por Pamplona, la ganadería de Vejer de la Frontera rompió la racha de cuatro encierros consecutivos sin cornadas merced a las astas de Galiano y Fundador. Los toros castaño y colorado, aunque pincharon, no hicieron demasiado daño. El primero, el más ligero de los hermanos con 495 kilos, levantó al mozo de Amaiur Antxon Harizpe del suelo pinchándole en el muslo al comienzo de Santo Domingo, debajo de la hornacina del santo. Y Fundador se encontró con un pequeño tapón de corredores en Estafeta y al quitárselos de encima provocó una herida de tres centímetros en la axila del corredor pamplonés Sergio Colas.

Al margen de las cornadas, Rosito, un negro mulato de 525 kilos, ejerció de lanzadera de la carrera desde Mercaderes. El cronómetro del séptimo encierro se detuvo en los dos minutos 39 segundos, pero la duración no se corresponde con la realidad. Los toros fueron mucho más veloces (llegaron a la plaza a los 2’10”) pero les costó medio minuto entrar a los corrales.

día 14 - ganadería Miura

2 minutos 10 segundos

Nobles y rápidos

Los toros de la ganadería Miura fueron los protagonistas del último encierro de las fiestas, el más rápido de los ocho. Los seis morlacos completaron el recorrido en poco más de dos minutos en un encierro que no dejó heridos por asta pero sí muchos corredores que acabaron con contusiones y golpes tras caer al suelo. Los seis toros lideraron la manada desde el principio y a la altura de la mitad de la calle Estafeta dejaron muy atrás a los mansos, afrontando solos los últimos tramos del recorrido. El susto de la mañana tuvo lugar en el tramo de Telefónica donde primero uno de los toros arrolló a un corredor pasando el asta muy cerca de la cabeza de este y después tras chocar varios toros contra un grupo de mozos que trataba de subir al vallado. Uno de los toros hizo volar a uno de los mozos que finalmente no sufrió ninguna cornada.