Pobres de nosotr@s

Una multitudinaria despedida en una noche que prosiguió con un gran ambiente festivo
“Vivan los Sanfermines 2018 “, la despedida en positivo del alcalde Joseba Asiron para recordar que ya falta menos

“El Ayuntamiento está trabajando en unanimidad contra el modelo festivo negativo, no hay fisuras”

Patricia Fernández / Andoni Zulet - Domingo, 16 de Julio de 2017 - Actualizado a las 06:10h.

pamplona- Los más pequeños decían adiós a las mañanas de gigantes y cabezudos, las barracas y el torico de fuego. Los jóvenes se resignaban a acabar con la fiesta. De mano de los mayores se oían las frases como “ya toca volver a la normalidad” y para algunos como Susana Echarte su dilema era “a ver qué me pongo mañana”. Por una cosa o por otra, centenares de personas se reunieron el 14 a media noche en la plaza del Ayuntamiento para despedirse de las fiestas.

Durante las últimas horas de la tarde habían aparecido en la plaza del Castillo, la calle Mayor o Tejería puestos improvisados de velas para el Pobre de Mí, otros incluso ambulantes que se movían por la ciudad para que nadie se quedase sin el particular instrumento que ilumina la despedida de los Sanfermines cada año. A falta de media hora, la gente empezaba a coger sitio. Cuando quedaban dos minutos para las 12.00 horas el alcalde Joseba Asiron miró su reloj y recordó las palabras que nadie quería oír “ a ver si no me equivoco”, comentó entre risas. El balcón del Ayuntamiento se abrió y el primer edil se dirigió con decisión al micrófono al tiempo que la multitud levantaba los pañuelos rojos en alto como el 6 de julio. Entonces se lo ponían, ahora se lo quitaban. “Pamploneses, pamplonesas, se han terminado los Sanfermines de 2017”, dijo Joseba Asiron. “¡Vivan los Sanfermines de 2018!”. En ese instante, en un canto unánime, la gente entonó el Pobre de Mí . El sentimiento de pena cambió de manera radical cuando comenzó a sonar el tradicional “1 de enero, 2 de febrero...” y la multitud empezó a saltar y bailar mientras se podían apreciar gritos como “¡ya falta menos!”, que daban a la vez comienzo a la cuenta atrás hasta el próximo seis de julio.

UN BUEN BALANCEEl alcalde de la ciudad aseguró tener un balance positivo de las fiestas de este año aunque “huyendo de triunfalismos, siempre hay margen de mejora y en San Fermín mucho más”. Joseba Asiron indicó que le agradaba especialmente la conjugación entre los actos institucionales con los organizados por los colectivos. Ante la imagen negativa de las fiestas, el primer edil fue claro: “Esa imagen está ligada a un modelo festivo contra el que el Ayuntamiento está luchando en unanimidad, aquí sí que no hay fisuras”.

A la una menos cuarto en la plaza seguían algunos nostálgicos con sus velas todavía encendidas, otros ya se habían ido a guardar el pañuelico hasta el año que viene.