Unas fiestas “estupendas”, más seguras y participativas

Asiron destaca la intolerancia a las agresiones y la simbiosis entre el programa oficial (1,45 millones de personas frente a 1,5 en 2016) y popular (120.000)
Los datos apuntan a un descenso de turistas extranjeros

Ana Ibarra / Patxi Cascante - Domingo, 16 de Julio de 2017 - Actualizado a las 06:10h.

pamplona- Un balance “muy positivo” de unas fiestas “estupendas” con tres logros fundamentales: la complementariedad entre el programa oficial y el popular con la apuesta por los nuevos espacios para colectivos, las “más seguras” desde el punto de vista de la seguridad a todos los niveles, con un descenso de un 15% en las denuncias recogidas, y que consolidan a Pamplona como ciudad “referente” en la lucha contra las agresiones sexistas. Más de 1,45 millones de personas han participado en los 425 actos y actividades programados por el Ayuntamiento de Pamplona durante estos Sanfermines, lo que supone un leve descenso respecto a los 1,5 millones de espectadores del pasado año. A esa cifra se unen las 120.000 personas, aproximadamente, que han acudido a los espacios cedidos por el Consistorio a los distintos colectivos (Taconera, Bosquecillo, plaza de Recoletas, plaza Virgen de la O y Antoniutti, donde se han organizado 170 actos más) e incluye las 18.163 personas que se han pasado por el punto de información sobre agresiones sexistas de la Plaza del Castillo y los 1.640 jóvenes de los puntos de información de la campaña de prevención.

Los Sanfermines de este año dejan a su vez un descenso del 15% en las denuncias recogidas por todos los cuerpos de seguridad. Se interpusieron 1.671 por las 1.923 del año anterior. Tres de cada cinco denuncias, un 61%, tienen que ver con hurtos;un 8% con robos y un 3% con lesiones. Además, se ha sancionado a 14 personas, 2 más que el año anterior. Este año el número de corredores ha aumentado en un 4% respecto a 2016.

Estos son algunos de los datos del balance de las fiestas de San Fermín 2017 que dieron a conocer ayer en rueda de prensa en el Condestable por el alcalde de Pamplona, Joseba Asiron, y los concejales delegados de Seguridad Ciudadana y Convivencia, Aritz Romeo, de Cultura, Política Lingüística, Educación y Deporte, Maider Beloki, y la concejala especial de Igualdad y LGTBI, Laura Berro. El alcalde subrayó ayer que se ha realizado una programación “extensa y de calidad que no ha marginado a ninguna franja de edad”. Destacó que el “ambiente ha sido magnífico” y valoró la “simbiosis” entre la programación oficial y los espacios colectivos que, en su opinión, “han funcionado correctamente creando un cinturón de espacios alternativos que han permitido diversificar la oferta y complementar las actividades del programa oficial”. Esta participación se logra desde el minuto cero con el lanzamiento del cohete a cargo de la DYA, colectivo elegido por la ciudadanía mediante votación popular, y con medidas como la apertura de los balcones municipales a ciudadanía y trabajadores para ver el encierro. Se ha conseguido, dijo, un programa “equilibrado y atractivo para todas las edades”, y se ha hecho una apuesta por recuperar el sentido familiar de las fiestas, asegurando así el relevo generacional de San Fermines”. Además, Asirón añadió que “es necesario seguir trabajando en San Fermín como reclamo turístico. Los datos parecen apuntar a un descenso de turistas y visitantes extranjeros” por lo que “asumimos el reto de mantener y recuperar tendencias positivas en Sanfermines” y apostar por superar la estacionalidad de las fiestas como reclamo turístico durante todo el año “que está dando su fruto: este año se han superado las 615.000 pernoctaciones, y según nos indican, el nivel de ocupación hotelera en Pamplona para el mes de agosto ronda el 90%. Son datos esperanzadores y llevamos meses trabajando en un plan estratégico de turismo para asumir los retos que tiene esta ciudad a futuro”. Se refirió también al 84% de ocupación hotelera, un 6% de descenso, y del “reto de mantener y recuperar” si bien dejó claro que es una tendencia de hace años. En cambio, considera que el aumento del número de usuarios de villavesas puede indicar que la gente de aquí se queda en fiestas y no “huye” de la fiesta.

Asiron se marca por otro lado como retos para el año que viene “trabajar en la regulación del comercio de los denominados manteros;fomentar un clima óptimo de convivencia que implique también el respeto a la ikurriña como un símbolo propio de parte de nuestra ciudadanía;reforzar la colaboración con otras administraciones para que cuestiones como las agresiones a conductores de villavesas sean historia y seguir apostando por afianzar apuestas respetuosas con el medioambiente como es el caso del vaso reutilizable”.

El primer edil remarcó a preguntas de los periodistas que no ha llegado todavía ninguna denuncia (presentada por UPN y la Delegación) por la colocación de la ikurriña en el balcón el día del chupinazo. “Estamos a la expectativa. Es una decisión adoptada por la mayoría municipal y reiteramos que no se puede hablar de ilegalidad”, apostilló.