Editorial de DIARIO DE NOTICIAS

El verdadero problema de las pensiones

La escasa actualización prevista por el Gobierno de Rajoy devalúa el sistema al no asegurar niveles dignos de subsistencia, al margen de la necesaria búsqueda de alternativas para garantizar su sostenibilidad

Domingo, 16 de Julio de 2017 - Actualizado a las 06:10h.

La preocupación por la sostenibilidad del sistema actual de pensiones se vería exponencialmente incrementada si a las dudas sobre su mantenimiento se les añade la preocupación por su capacidad para proporcionar un digno nivel de vida a medio plazo. En realidad, el verdadero problema de las pensiones es ese, el de su capacidad, más que el de su sostenibilidad, aunque el Gobierno Rajoy confunda ambos al mantener el sistema a costa de su capacidad para responder a las necesidades de los pensionistas. No en vano, la subida del 0,25% de las pensiones en 2017, que la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) plantea mantener hasta 2022, se prevé muy por debajo de los índices de inflación que, por poner un ejemplo, en la última década y a pesar de la fortísima crisis, resultarían en una media del 1,5% y solo inferior en dos ocasiones a ese 0,25% que conllevaría una pérdida de poder adquisitivo de los pensionistas de más del 7% en cinco años. Convendría aclarar que la misión que la Airef se atribuye, en todo caso, no es garantizar ni la sostenibilidad ni la capacidad del sistema de pensiones, sino el cumplimiento efectivo por las administraciones públicas del principio de estabilidad presupuestaria que se incluyó en el artículo 135 de la Constitución en la reforma aprobada por el PP y el PSOE hace seis años. También que la recomendación de esa insuficiente y mantenida actualización de las pensiones del 0,25%, que supondría alrededor de tres euros para la pensión media, deriva del déficit del sistema, que incluye el agotamiento del Fondo de Reserva de la Seguridad Social que, a final de año, habrá consumido 55.000 de los 66.000 millones con que contaba antes de la crisis, también a raíz de su utilización por el Gobierno central para compensar la deuda. En definitiva, es exigible un nuevo modelo para las pensiones capaz de asegurar su sostenibilidad, para la que hay alternativas como demuestra su reciente inclusión parcial en presupuestos vía crédito, y de conjugarla con la capacidad para proporcionar a los pensionistas niveles dignos de subsistencia. En cualquier caso, no cabe mejor fórmula para adecentar las pensiones que derogar una reforma laboral del Ejecutivo del PP que al devaluar los salarios restringe las aportaciones a la Seguridad Social pese al repunte de la cifra de cotizantes.