Mesa de Redacción

Ni justicia ni verdad

Por Joseba Santamaria - Sábado, 9 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h.

El recurso de ese colectivo más fantasma que real que es Justitia et Veritas contra el auto de la juez del Tribunal de Cuentas que exoneraba a Barkos de cualquier responsabilidad en el cobro de las dietas del Ayuntamiento de Pamplona-Iruña en sus tiempos de concejal de NaBai es un penoso intento más de mantener vivo en el tiempo el proceso de acoso judicial, político y mediático contra la actual presidenta de Navarra. Será la octava vez que un mismo asunto sigue campando de juzgado en juzgado y de sala en sala. Ya ha sido analizado y archivado por el Tribunal Supremo, la Fiscalía de ese mismo tribunal, la Fiscalía de Navarra, la Cámara de Comptos, los servicios jurídicos del Consistorio pamplonés y el Tribunal de Cuentas tanto en su instrucción inicial como en su sentencia final. Y ello pese a que todos los fallos y sentencias de todos esos estamentos judiciales han dictaminado con contundencia en favor de Barkos y puesto en cuestión, cuando no directamente han desacreditado, la falta de pruebas de las perversas acusaciones contra ella. Se trata, en este caso, de la burda estrategia de ese colectivo de abogados -utilizado para judicializar el debate político o para alimentar con subterfugios jurídicos conspiraciones como la del atentado del 11-M- de seguir haciendo rodar la pelota con la esperanza de que esta recaiga finalmente en alguna sala o juzgado favorable para intentar lograr a la desesperada una sentencia condenatoria que mantenga vivo el proceso de acoso y persecución a Barkos. Filibusterismo jurídico. Justitia et Veritas y quienes han apoyado esta infame campaña desde medios de comunicación y parapetos políticos han sobrepasado los límites de la justicia y posiblemente incurrido en varios delitos. Quizá el boomerang de sus miserias se acabe volviendo en su contra en esos mismos juzgados. Ni buscan ni han buscado nunca nada que pueda asemejarse a la justicia y a la verdad, sólo hacer daño personal y político a Barkos. Y dudo que a Maya le haya hecho gracia este nuevo recurso, porque le apunta -y a Barcina- como responsable del sistema de dietas en Iruña y quizá menos aún saber quién paga esta juerga judicial, de qué bolsillos sale la pasta.