290.000 musulmanes de etnia rohinyá han huido

El primer ministro de Malasia denuncia la violencia en Birmania

Amnistía Internacional acusa al Gobierno birmano de utilizar minas en la frontera con Bangladesh Desde finales de agosto 290.000 musulmanes de etnia rohinyá han huido

EFE - Domingo, 10 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h.

Bangkok- El primer ministro de Malasia, Najib Razak, denunció la violencia sistemática que sufren los musulmanes de la etnia rohinyá en el oeste de Birmania, desde donde unas 290.000 personas han huido a Bangladesh en las últimas semanas.

“Basados en los informes que hemos recibido, los rohinyá son discriminados sin piedad. En realidad, se hace de una manera planificada para que sean torturados, discriminados, asesinados y violados”, denunció Najib a los medios durante una visita a la base militar de Subang, en las afueras de Kuala Lumpur.

Malasia, un país donde el 60% de la población sigue el islam, ha sido una de las naciones que se ha quejado de manera más fuerte sobre la actuación del Ejército birmano en el estado Rakhine, oeste de Birmania, donde viven los rohinyás.

El mandatario malasio acudió a la base militar para supervisar los trabajos de carga de dos aviones con asistencia humanitaria, con comida y provisiones médicas, que partirán hacia Chittagong, en Bangladesh. “Vamos a mandar dos aviones con galletas, arroz y jabón. Malasia hará lo que haga falta para ayudar en este gran desastre de terribles proporciones”, señaló el primer ministro, recoge el diario The Star.

Malasia convocó el martes al embajador birmano en Kuala Lumpur para mostrarle su “profunda preocupación” sobre los incidentes en Rakhine (antigua Arakán). Se estima que más de un millón de rohinyás vivían en Rakhine víctimas de una creciente discriminación desde el brote de violencia sectaria de 2012, que causó al menos 160 muertos y dejó a unos 120.000 de ellos confinados en 67 campos de desplazados.

Las autoridades birmanas no reconocen la ciudadanía a los rohinyá, ya que les considera inmigrantes bengalíes, y les impone múltiples restricciones, incluida la privación de movimientos. Cerca del 89% de los 51 millones de birmanos practica el budismo, frente al 4% de la población que profesa el islam, entre ellos la etnia rohinyá.

Amnistia InternacionalEsta violencia también la denunció Amnistía Internacional (AI), que documentó el uso de minas terrestres en el estado Rakhine (oeste de Birmania) y acusó directamente a las autoridades birmanas, quienes niegan cualquier implicación. Precisamente, al menos una persona ha muerto y tres, entre ellas dos niños, han resultado heridas de gravedad en cuatro detonaciones de minas, cuya utilización está prohibida por varias convenciones internacionales.

Un rohinyá dijo a AI que encontró al menos seis minas plantadas en un área cercana al lugar donde se produjeron los incidentes y con la ayuda de otros pobladores, fueron capaces de desenterrarlas.