El arresto del empresario que acusó a Temer de corrupción aviva el escándalo en Brasil

Las denuncias llevaron a la Fiscalía a solicitar investigar al presidente

Lunes, 11 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h.

río de janeiro- El escándalo de corrupción que hizo temblar al Gobierno del presidente brasileño, Michel Temer, vivió ayer un nuevo capítulo con el arresto del empresario que hizo las graves denuncias contra el mandatario, tras descubrirse que omitió informaciones.

El magistrado Luiz Edson Fachin, el instructor del proceso en el Supremo Tribunal Federal (STF), ordenó anoche la detención del empresario Joesley Batista, propietario del gigantesco grupo cárnico JBS y autor de las denuncias que llevaron a la Fiscalía a solicitar la investigación por corrupción contra Temer.

Fachin, al atender una petición de prisión hecha el viernes por la Fiscalía, admitió que hay indicios de que el empresario ocultara que tuvo asesoría “ilegal” de un fiscal para negociar el acuerdo por el que recibió generosos beneficios judiciales a cambio de confesar sus crímenes y denunciar al gobernante.

En una conversación con uno de los ejecutivos de la JBS, cuya grabación fue divulgada esta semana, el millonario empresario admite que fue asesorado en las negociaciones por Marcello Miller, que en la época era uno de los principales asesores del Procurador General de Brasil, Rodrigo Janot.

“Hay indicios suficientes de que los colaboradores omitieron, en el momento en que formalizaron el acuerdo de delación premiada, informaciones que estaban obligados a ofrecer sobre la asesoría que recibieron del entonces procurador de la República Marcello Miller cuando negociaron los términos del acuerdo”, alegó Fachin.

El empresario disfrutaba de libertad gracias precisamente a que su acuerdo con la Fiscalía le garantizó inmunidad total a cambio de señalar a los cerca de mil políticos a los que le pagó sobornos para que beneficiaran a sus negocios, incluyendo a Temer.

El ejecutivo de la JBS afirmó que le pagaba sobornos a Temer desde 2010 y que lo siguió haciendo siendo presidente, y presentó como prueba una comprometedora grabación en la que el actual jefe del Estado escucha y hasta consiente en silencio delitos relatados por el empresario.

La Fiscalía, basándose en las denuncias de Batista, presentó una denuncia contra el mandatario el pasado 26 de junio por corrupción pasiva, la cual fue archivada a principios de agosto por la Cámara baja, lo que impidió a la Corte Suprema abrir un proceso penal contra el gobernante.

Las denuncias de los ejecutivos de la JBS fueron usadas por Janot como base en la primera acusación contra Temer y también serían aprovechadas en los nuevos cargos contra el mandatario que el Fiscal ha dicho que presentará antes del próximo domingo, cuando concluye su mandato en la Procuraduría.

Pero la revelación de que el empresario omitió informaciones en su delación, que puede llevar a la Fiscalía a anular todos los beneficios que le concedió, ha sido aprovechada por varios de los políticos acusados para desacreditar al empresario.

El abogado del gobernante, Antonio Claudio Mariz, dijo que volverá a pedir la “anulación total de supuestas pruebas” obtenidas contra Temer con los testimonios de los directivos de JBS, que “están viciados y son totalmente inválidos” ante la ley. Los abogados del jefe de Estado alegan que Temer sufre una persecución política por parte del Procurador General. Sin embargo, el propio Janot, cuando anunció el pasado lunes que revisaría el acuerdo con los ejecutivos de la JBS tras la constatación de que ocultaron informaciones, dejó claro que ello no invalidaría ni sus denuncias ni las pruebas que presentaron.

Por su parte, el magistrado Fachin también autorizó a la Fiscalía a revisar los beneficios concedidos a los ejecutivos de la JBS y que, además de total inmunidad, favorecían la continuación de las operaciones de sus empresas. - Efe