El Gobierno foral espera convocar 350 jefaturas por méritos durante este año

Redacta la Orden Foral definitiva, que nace sin el apoyo de ninguno de los cuatro sindicatos de la mesa negociadora

Juan Ángel Monreal / Javier Bergasa - Martes, 12 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h.

pamplona- El Gobierno de Navarra prevé convocar unas 350 jefaturas de sección y de negociado de aquí a final de año. Lo hará mediante un concurso de méritos, tal y como se recoge en la Orden Foral que regulará los baremos y que nace sin el apoyo de ninguno de los sindicatos con presencia en la mesa de negociación.

El objetivo final es asignar mediante este sistema más de un millar de jefaturas, si bien la falta de consenso durante la negociación y el informe contrario del Consejo de Navarra al primer documento presentado por el Gobierno han retrasado el proceso, por lo que el Ejecutivo foral, tal y como informó a los sindicatos la semana pasada, cree que este año solo tendrá margen para convocar unas 350 jefaturas. La Orden Foral que regula el baremo se desprende del Decreto Foral aprobado el pasado 17 de mayo y en el que se modifica el Decreto Foral de 1985, que regulaba hasta el momento las provisiones de jefaturas. En este decreto, se sustituye la presentación de una memoria de trabajo por la presentación y exposición pública de un plan de actuación (48 puntos) por una valoración de los servicios prestados (16 puntos), por la formación y docencia (26 puntos) y por un informe psicotécnico del INAP (10 puntos).

“Esperamos que se pongan en marcha lo antes posible los mecanismos necesarios para que las jefaturas se nombren aplicando los principios de publicidad, igualdad, mérito y capacidad y dejen de realizarse ya nombramientos a dedo”, explicaba ayer Cecilio Aperte, de CCOO, uno de los sindicatos que se ha abstenido, junto a ELA y LAB en este asunto. UGT votó en contra. “Este Gobierno ya ha hecho decenas o cientos de nombramientos a dedo”, explicaba Aperte. ELA, por su parte, ha reclamado que debe realizarse en primer lugar un estudio a fondo de las necesidades de jefaturas existentes.

LAB, sindicato con mayor representación entre los trabajadores del sector público de Navarra, sí dio su apoyo al primer documento redactado, que recibió el informe contrario del Consejo de Navarra. El texto, primaba el plan de actuación de la persona aspirante con 60 puntos, de los que 20 otorgaba la plantilla y 40 un tribunal. Junto a ello, por primera vez, se proponía exigir este plan de actuación, ya que antes simplemente se solicitaba una memoria-trabajo sobre la jefatura. Pero, el Consejo de Navarra fue crítico con este artículo, ya que consideraba que el personal se equiparaba con el tribunal del concurso al poder puntuar, un hecho que según creía este órgano “contravenía seriamente el ordenamiento jurídico y los principios de imparcialidad, profesionalidad y transparencia”.

Además calificó de excesivos los 60 puntos y consideró que debían estar por debajo de los 50, al basarse en un fallo del Tribunal Constitucional, según el cual en un concurso u oposición, la valoración que realice un tribunal no puede ser mayor de aquello que no depende de la opinión personal de alguien, por ejemplo, formación o antigüedad. Tras conocer el dictamen, el departamento tenía tres vías: mantener el Decreto Foral de 1985 que antepone la antigüedad y la formación;ignorar sus valoraciones o buscar una solución intermedia, opción escogida finalmente por departamento.

Así, el personal dejará de puntuar al aspirante a las jefaturas, pero participan aportando un informe de valoración respecto al plan de actuación que presente. Este informe será elevado al tribunal de calificación, que deberá tenerlo en cuenta en la puntuación que emita. “De esta manera se mantiene la participación activa y valorativa del personal de cada unidad respecto al plan de actuación presentado, lo que es una importante novedad”, explica el Gobierno de Navarra.

Esto también significa que las personas designadas para el desempeño de las jefaturas serán sometidas posteriormente a dos evaluaciones, a cargo del INAP. Una al año y otra a los tres años de haber sido nombrado.