Cuba se recupera con humor y conga en las calles

Familias al completo pasean por las calles de La Habana con medio cuerpo sumergido en el agua

Miércoles, 13 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h.

la habana- La zozobra y preocupación con la que los habaneros vivieron el imprevisto acercamiento del huracán Irma a la ciudad dejó paso horas después al característico humor cubano, que afloró tras la tensión y llevó a decenas de personas a hacer de las calles inundadas una improvisada fiesta.

En un recorrido por las zonas de La Habana que se anegaron por la penetración del mar, un fotógrafo de la Agencia Efe plasmó ayer en imágenes la otra cara del huracán en una muestra de cómo los habitantes de la isla se sacudieron la tragedia y recuperaron la sonrisa saliendo a las calles a pesar de estar inundadas.

A la pachanga contribuyó que en una tienda cerca del hospital Hermanos Ameijeiras la inundación provocó que para regocijo de los presentes salieran flotando calle abajo varias cajas del famoso ron Planchao, una popular y barata marca del destilado que se vende en cajas tipo tetrabrick y que ameniza muchas tardes en el Malecón. A pocas calles de allí, en la calle San Lázaro, unas cuarenta personas con el agua a la cintura arrancaron en una improvisada rumba afrocubana al ritmo de palanganas y cubos convertidos en tambores, comandados por Fátima, una conocida transexual de la comunidad LGTBI cubana.

Familias al completo paseaban con toda naturalidad con medio cuerpo sumergido en el agua y en otros puntos como el túnel que une el Malecón con la Quinta Avenida del barrio de Miramar, algunos jóvenes se aventuraron a zambullirse de cabeza en el agua.

El aeropuerto internacional José Martí de La Habana reanudó ayer sus operaciones después de permanecer tres días cerrado a causa de Irma. Una fuente aeroportuaria confirmó que al menos un vuelo ya aterrizó en la capital cubana, donde los pasajeros de salida también comenzaron a hacer el registro de salida.

Miles de turistas se encuentran varados en la isla y a la espera para marcharse, entre ellos unos 5.000 españoles, tras el paso del poderoso huracán por la costa norte de Cuba. - Efe