La aldea global

Calentando motores

Por Txerra Díez Unzueta - Miércoles, 13 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h.

las teles del entorno se han vuelto locas y amenazan con saturar la capacidad de deglutir imágenes y sonidos del personal retornado de las vacatas y dispuesto a reintegrarse en la rueda de la vida que gira y gira. Llevamos dos semanas de frenética exposición en forma de promos de las series, programas y otras delicateses del tele mundo, que siempre vive agitado el mes de septiembre para presentar producciones preparadas para competir, otra vez más, en la dura pugna por audiencia, notoriedad y sobre todo por la pasta del mercado, fuente de ingresos para las privadas, o por la rica subvención en el caso de TVE, que parecer despertar del sopor de fin de temporada y aprestarse a la carrera en pie de igualdad con las demás cadenas. Uno de los aciertos del terminado FesTVal de Vitoria-Gasteiz son las fechas de celebración del mismo, que permite la competición entre productoras, cadenas y profesionales en desesperado intento por alcanzar efímera gloria de mediática aldea global. Las parrillas de tele van a revienta calderas, sacando de sus almacenes productos y series sin parar, explorando formas nuevas de contar, nuevas tramas para entretener, nuevos ingenios mediáticos que ofrecer. Al tiempo se recurre a sacar ediciones de programas ya conocidos, experimentados y probados como Operación Triunfo, el retornoo Tu cara me suena.El mundo de la tele se agita y se calma en un santiamén, y la sorpresa, el cambio o la alteración de la normalidad están a la hora del día para captar la atención del personal, que reparte su vida dedicando cuatro horas a ver la tele, precisamente las horas que todas las cadenas ansían capturar. Es la señal del éxito, la clave de que la parrilla funciona. La dura verdad de unos datos que te llevan al éxtasis o te hunden en la miseria. Dura realidad del negocio televisivo.