El alto caudal impide la demolición de la presa Igerizurreta de Ituren

Las intensas lluvias desde el fin de semana elevan el nivel de las aguas y el acceso de maquinaria

Lander Santamaría Juan Mari Ondikol - Miércoles, 13 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h.

ituren- El elevado nivel de las aguas después de las lluvias intensas de estos últimos días han impedido la prevista demolición de la presa de Igerizurreta o del viejo molino de Ituren. Ayer, técnicos del Departamento de Administración Local, Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, visitaron el entorno para comprobar la situación y los posibles accesos de la maquinaria a la represa, a cuyo derribo se oponen algunos vecinos.

La alcaldesa de Ituren, María José Bereau (EH Bildu) permaneció ayer ilocalizable por los que no se pudo recabar su opinión o cuestiones que al respecto haya tratado la Corporación municipal que preside, así como la inexistencia de la preceptiva licencia de obras que parece estar confirmada. Vecinos del barrio iturendarra de Aurtiz, entre los que figura un promotor que deseaba volver a recuperar y poner en funcionamiento la piscifactoria que le vendió en 2016 el propio Gobierno de Navarra y la piscifactoria para criar truchas autóctonas, presentaron un escrito al Ayuntamiento de Ituren en solicitud de un Pleno en el que se planteara el asunto y posibles alternativas a la demolición, no han recibido respuesta.

La presa de Igerizarreta que en origen, hace más de tres siglos, alimentaba el molino harinero local, es un importante ejemplo de arquitectura y de ingeniería civil, una de las “más hermosas” de las que existen en la cuenca del río Bidasoa, según aseguran estudiosos e investigadores reconocido en la historia municipal de Ituren. El proceso de demolición está incluido en el programa Life-Irekibai, subvencionado por la Comunidad Europea, que plantea la permeabilización de la cuenca del Bidasoa para facilitar una hipotética transición de la fauna fluvial en todo el curso y hasta las cabeceras, lo que, al menos en la última temporada de pesca de salmónidos, se ha revelado inútil con únicamente 33 capturas de salmones.

Las asociaciones de pescadores del Valle de Baztan y de Bera han mostrado su inquietud y dudas sobre la eficacia de las drásticas medidas de demolición de presas, y ocasionado importantes discrepancias. En el caso de la presa Igerizarreta de Ituren concurre además la existencia de interesantes proyectos para la producción de energía eléctrica en el antiguo molino, cría de especies autóctonas en la piscifactoria que el Gobierno de Navarra vendió el pasado año y otras labores relacionadas con el medio ambiente, que quedan en más que dudosa posibilidad de ejecución y suponían la creación de un cierto número de puestos de trabajo.

Las fuertes y continuadas lluvias que se han registrado desde el fin de semana pasado en la cuenca del Bidasoa han elevado los caudales y de momento impiden las obras de derribo de la presa aunque esto no supone más que una moratoria temporal. Mientras, la petición vecinal para otra clase de alternativas (una escala más amplia en la presa) sigue sin respuesta.