50 años con mecha

El Desastre, la primera peña de Zizur, fue fundada en 1967 y tres de sus integrantes lanzarán hoy el chupinazo que da comienzo a las fiestas

Laura Garde | Iñaki Porto - Miércoles, 13 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h.

pamplona- Santiago Sánchez, Pedro Samanes, Angelines Turrillas y Kiko Janariz recuerdan sonrientes cómo hace 50 años formaron la peña El Desastre, la primera de Zizur. Hoy, para celebrar su aniversario y a modo de homenaje, prenderán la mecha a las 12.00 horas del cohete que dará comienzo a las fiestas de la localidad.

“Fue decirlo y hacerlo”, destacó Samanes. En 1967, varios de los integrantes de El Desastre estaban en Tafalla: “Trajimos la idea de allá. Nosotros ya éramos amigos. Lo pensamos en agosto y en septiembre ya estaba hecho. Nos reunimos una tarde y dicho y hecho”.

Así, con una pancarta, unas camisas y hasta un himno salieron a la calle en fiestas convirtiéndose en pioneros también por ser la primera peña no solo formada por hombres. “Antes no había peñas como las que conocemos ahora. Y menos con mujeres. Fuimos los primeros chicos y chicas que salimos a la calle así en Zizur. Éramos más de veinte y seguimos siendo los mismos”, relató Turrillas.

Si algo caracterizó y caracteriza a El Desastre es que a sus componentes siempre les han gustado mucho las fiestas de Zizur: “Éramos jóvenes, teníamos alrededor de 16 años. Solo queríamos disfrutar las fiestas, era nuestro pueblo”, aseguró Sánchez. Por eso las actividades de la peña se enmarcaban en esas fechas. Organizaban almuerzos, comidas, cenas e incluso partidos de pelota y concursos de jotas. “Lo hemos pasado muy bien. Además de almuerzos, comidas y cenas, preparábamos otras actividades a las que venían otros amigos y más gente del pueblo”, explicaron. “Una de nuestras tradiciones era hacer zurracapote. No nos financiaba nadie. Lo hacíamos para sacar algo de dinero. En el descanso de los partidos o en el descanso del baile, por ejemplo, lo ofrecíamos. Así, el que bebía nos daba la voluntad”, añadieron.

Ahora, El Desastre se reúne una vez al año. Ninguno vive fuera de Navarra, pero tampoco construyeron sus vidas en Zizur: “La reunión anual es obligatoria”, garantizó Janariz entre risas. “Nos encanta hacerla. Seguimos siendo amigos. Nos juntamos en una de nuestras sociedades y lo celebramos como lo hacíamos hace 50 años. Almorzamos, comemos, cenamos...”. Este año, para festejar su aniversario han encargado pañuelos y llaveros, entre otras cosas.

En su memoria no dejarán de estar las anécdotas que para ellos “marcaron esos años”. Sánchez y Janariz contaron cómo a quienes sus padres no dejaban volver a casa más tarde del baile, se escapaban por la ventana: “Luego íbamos todos a ayudarles a subir. Con el escándalo que montábamos seguro que sus padres se entereban”. Por su parte, Turrillas recuerda que las mujeres tampoco tenían tanto permiso para salir como los hombres: “Nosotras no nos quedábamos a las recenas. Nuestros padres no nos dejaban”. “Luego, por las mañanas, íbamos a misa y a los chicos que habían estado toda la noche por ahí los sentaban en primera fila”, agrega.

movimiento en zizurEn sus años de actividad, El Desastre ha aportado, sin duda, vida y alegría a Zizur: “Para nosotros ha sido muy buena. En un primer momento fue llamativo el hecho de ser la primera peña. Pero éramos los más jóvenes y dábamos vida y movimiento. A las ocho de la mañana salíamos a las dianas con los gaiteros, hoy apenas va gente. Además, tenemos dos acordeonistas en la cuadrilla, hacíamos nuestros pasacalles. Estábamos en todo”. A nivel personal, Samanes, Janariz, Sánchez y Turrilas están de acuerdo en que ha sido y es una experiencia “para toda la vida”.

Ninguno de los cuatro esperaba lanzar el chupinazo. Ahora que tienen la oportunidad, quieren agradecerlo y disfrutarlo: “No sabéis la ilusión que nos hace”, concluyeron.