Chantrea verde

El proyecto ganador contempla una superficie de 100.000 metros cuadrados para el nuevo parque sur
El vial de gran capacidad se sustituye por una calle de 30 km/h a instancias de los vecinos

Kepa García Oskar Montero Itxaso Mitxitorena - Miércoles, 13 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h.

pamplona- El Ayuntamiento dio ayer a conocer el proyecto ganador del concurso de ideas llevado a cabo para el nuevo parque de Pamplona que se habilitará entre los barrios de la Chantrea y Magdalena, que incluirá, entre otros elementos, praderas naturales, huertas escolares, un bosquete con especies autóctonas y espacios de coexistencia, estancia, esparcimiento y juegos. El diseño del parque sur de la Chantrea establece, tal y como pedían los vecinos, la conversión en calle de velocidad reducida de una vía que estaba prevista fuera de gran capacidad;y diversas intervenciones para la nueva urbanización prevista en la zona.

A partir de la aprobación de este anteproyecto, se abrirá un plazo de tres meses para la redacción del proyecto definitivo. Las obras se acometerán por fases empezando el año que viene por el entorno del río Arga hasta la parroquia de Santiago, englobando todo el área del instituto Irubide. Se estima un coste de 4,19 millones de euros en la ejecución total de las obras, que podrían estar terminadas en 2020 o 2021.

El arquitecto David Serrano, miembro del equipo redactor de Begibistan, fue el encargado de explicar las características del proyecto ganador en una rueda de prensa junto al concejal delegado de Ciudad Habitable y Vivienda, Joxe Abaurrea, y Mikel Baztan, responsable del servicio de Jardines del Ayuntamiento.

El nuevo parque, de casi un kilómetro de largo y 100 metros de ancho, se formaliza como una serie de praderas multifuncionales concatenadas en sentido longitudinal, desde la zona del puente de la Magdalena hasta la pequeña loma en el límite con Burlada. El vial y la urbanización del actual barrio de la Magdalena delimitan los más de 100.000 metros cuadrados del parque al norte y al sur.

Se mantiene la actual ordenación del parque de Irubide, otra de las peticiones fundamentales del vecindario, y se reorganiza la confluencia del camino de Caparroso con el entorno del río, creando una pequeña plaza y una zona semipeatonal.

espacios diversosAl norte, en el lado de la Chantrea, se ubicarán zonas de estancia, juego y los usos más específicos y especializados demandados (parkour, skate...), al tiempo que se reestudia el antiguo vial para que constituya una transición y no una barrera. El parque estará atravesado por diferentes recorridos peatonales y de carril bici y en el sur se ubicarán las huertas para escolares y de gestión comunitaria.

En el desarrollo del proyecto ha resultado fundamental la participación ciudadana, con el tejido social, empresarial y vecinal del barrio valorando y conociendo las propuestas técnicas y también aportando sugerencias y mejoras a los proyectos. La mayoría de estas propuestas han sido incluidas en el anteproyecto ganador.

Aunque ubicado en un barrio, la considerable extensión confiere al nuevo parque una inequívoca vocación de ciudad. También tendrá efectos en el tráfico rodado por la zona, ya que se crea un nuevo vial para atravesar la Chantrea desde el puente de la Magdalena hasta el límite con Burlada (polígono Mugazuri), aunque de menor envergadura del previsto en el Plan Municipal, con un único carril por sentido -cuando se había propuesto hacer dos en cada dirección- sin mediana y con elementos en la calzada para reducir la velocidad.

Prioridad vecinalFue el asunto más prioritario para el vecindario desde el principio del proceso participativo y así se recoge en el proyecto ganador, que convierte el originario vial de gran capacidad en una calle de velocidad máxima 30 km/h, con la idea de convertirla en vecinal sin atractivos para el resto de conductores.

Como acceso a la nueva calle se habilitará una rotonda entre el Instituto Irubide y el puente de la Magdalena, de unas dimensiones más reducidas para que el acceso se realice más lentamente y se minimice la afección a la zona del parque de Irubide.

También se va a levantar una nueva pasarela sobre el Arga para peatones y ciclistas que conecte el carril bici que viene desde Burlada por el paseo fluvial con el parque de la Runa, lo que permitirá una conexión con el resto de viales ciclistas de la ciudad, lo que hasta ahora resultaba muy poco funcional y peligroso en ese punto.

El entorno del puente de la Magdalena y el río Arga, al oeste, constituyen el acceso peatonal desde el centro hasta el barrio. El proyecto plantea la apertura puntual del muro perimetral del huerto de las Hermanas Josefinas permitiendo una conexión más clara y accesible al parque, a la vez que mantiene gran parte de los lienzos de piedra de este elemento estructural tradicional que ha sido reivindicada por el vecindario con el objetivo de mantener la memoria del lugar. Se integra, además, el parque de Irubide, que se comunicará a través de aperturas en el muro con el antiguo huerto de Josefinas, que mantiene su carácter agrícola como jardín de pequeños frutos, huerto medicinal y manzanos autóctonos.

plaza de accesoPara la transición entre el entorno del río y el barrio se crea una pequeña plaza de acceso desde el puente de la Magdalena que conecta física y visualmente la Chantrea con la meseta de Pamplona. El tramo de ribera del Arga que se encuentra dentro del parque, se integra en el mismo facilitando el acercamiento a la orilla.

También se llevarán a cabo actuaciones de relación entre ambos lados de la calle, dejando al mismo nivel, en continuidad, el pavimento de la plaza de la iglesia de Santiago y el de la plaza principal de la nueva urbanización. Se trata de crear zonas de coexistencia donde el peatón tendrá preferencia sobre el vehículo privado. En cuanto al aparcamiento, las plazas serán todas en batería para intercalar zonas verdes de arbolado. Aquellas que estén en el lado del parque se diferenciarán del resto en material y color. El carril bici transitará paralelo a la calzada, separado por una franja de dos metros de anchura.

El tratamiento vegetal del parque busca implementar varias estrategias ambientales y de sostenibilidad que pasan por la naturalización del mismo, por la consideración del parque como espacio productivo de carácter agrícola y por que la propia gestión del parque se convierta en herramienta de sostenibilidad, diseño y forma del mismo. Se propone, de esta manera, un parque más natural en el que se pueda disfrutar y aprender hábitats autóctonos, en el que se favorezca el desarrollo de flores y arbustos y también la presencia de fauna. En la parte norte, incluso, se propone romper el límite del nuevo vial y dar continuidad visual haciendo que la vegetación del parque entre en la propia urbanización de la Chantrea, en sus calles y en sus plazas.

los datos

Tercer parque más extenso. Los 100.000 metros cuadrados colocan al parque de la Chantrea en el tercero más grande de Pamplona, solo superado por Vuelta del Castillo y Aranzadi.1.500 aportaciones vecinales. Se recogieron unas 1.500 aportaciones individuales que quedaron resumidas en un documento que se incorporó al concurso de ideas convocado. Ese concurso técnico seleccionó cinco de las propuestas presentadas que dieron pie a la segunda fase del proceso participativo, en el que, de nuevo, vecinos y vecinas podían aportar su visión y sugerencias sobre ellas. Se recogieron 788 nuevas aportaciones.

Equipo ganador. La propuesta Begibistan fue presentada por el equipo multidisciplinar formado por los arquitectos David Serrano, Maier Vélez (MID estudio), Raúl Montero y Emilio Pardo (RUE arquitectos), el arquitecto técnico Pedro Legarreta (GLSL) y la ingeniera Montserrat Guillén. También colaboró el arquitecto Luis Solachi.