media de 550 litros por metro cuadrado

La sequía se agrava al concluir el año hidrológico con un 14% menos de lluvia

Entre “seco y muy seco”, registra una media de 550 litros por metro cuadrado Agricultores y ganaderos recurren a ingenieros, zahoríes o cabañuelistas para paliar la escasez de precipitaciones

EFE - Sábado, 30 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h.

Madrid- El año hidrológico concluye hoy con un 14% menos de lluvia de lo normal, lo que agrava la situación de sequía en toda España, en especial en el noroeste peninsular, donde las precipitaciones siguen muy por debajo de la media.

El año hídrico (1 octubre - 30 septiembre) finaliza con un estado entre “seco y muy seco” y una precipitación media de 550 litros por metro cuadrado, casi 100 litros por debajo de la media que es de 640 litros, avanzó Ana Casals, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet)

De momento, -señaló Casals- el comportamiento del año “se encuentra en el límite de los dos estados” y habrá que esperar a las próximas lluvias en el norte peninsular para diagnosticar, de forma más precisa, el año que finaliza.

Para comprobar el alcance de esta sequía y según datos de la Aemet, el año hidrológico 2015-2016 acabó con un déficit de precipitaciones del 5% y tuvo un comportamiento normal.

En el conjunto de las comunidades con más carencia de precipitaciones, destacan, por su excepcionalidad, numerosas áreas del noroeste peninsular donde las lluvias están muy por debajo de la media.

En este contexto, Casals enumeró amplias zonas de Galicia, Asturias, Cantabria y Castilla y León y algunas zonas de Canarias occidental, zonas aisladas de Extremadura e interior de Andalucía, donde las lluvias se sitúan por debajo del 75%.

El ejemplo de este déficit es muy claro en Galicia: los últimos registros de la estación pluviométrica de A Coruña reflejan una precipitación, entre el 1 de octubre de 2016 y el pasado 26 de septiembre, de 677 litros por metro cuadrado, casi 324 litros menos con respecto a la media del periodo 1981-2010.

De igual manera, en la estación de Valladolid se han recogido hasta el pasado 26 de septiembre 257,4 litros por metro cuadrado, 170 litros por metro cuadrado por debajo de la media en el periodo 1981-2010.

Sin cortes de agua previstosAnte la previsión meteorológica de un octubre escaso en lluvias y más cálido de lo habitual y la incidencia de la sequía, expertos consultados se han manifestado respecto a un hipotético corte de agua, los próximos meses, en el consumo humano.

Gonzalo Delacámara, director académico del Foro de la Economía del Agua ha explicado que, de momento, España está lejos de un supuesto corte al abastecimiento humano por una razón básica: la ley de agua española establece jerarquías de usos y en un supuesto de restricciones, el último uso en verse afectado sería el humano. “No se puede alarmar a la población, de momento no existe un riesgo, hay que esperar”, insistió Delacámara.

A la búsqueda de solucionesDa igual que estén basados en criterios científicos, pseudocientíficos o en saberes ancestrales porque ya sean ingenieros agrónomos, zahoríes o cabañuelistas todos aportan y todos son demandados por el agricultor y el ganadero cuando la sequía diezma sus explotaciones.

España, inmersa en un ciclo de sequía, sufre problemas de agua para abastecer al ganado y regar los cultivos. Y cada vez que esto ocurre, recobran protagonismo por ejemplo los zahoríes, personas con un instinto o un sentido especial para detectar cambios de electromagnetismo en el suelo provocados por la presencia de corrientes y bolsas de agua subterráneas, como es el caso del malagueño José Antonio Barboteo, que relata cómo desarrolla su labor en toda la península.

Lleva más de una década desplazándose a fincas para señalar en qué punto concreto es recomendable hacer una prospección para sacar agua y comienza cada trabajo recorriendo el terreno con dos varillas metálicas -una en cada mano- de tal forma que cuando las varillas se cruzan indican que justo debajo hay un paso de agua.

Sobre ese punto, hace una pasada con una varilla de árbol que se inclinará hacia abajo y será su grado de inclinación el que determine la fuerza de la corriente (caudal).

En 92 de cada 100 sondeos encuentra agua, según señala, e indica que ya el año pasado la demanda de sus servicios fue en aumento por la sequía, si bien en 2017 han comenzado a requerirle algunos ganaderos, cuando lo habitual ha sido que le llamen agricultores.

El catedrático de Hidrología de la Universidad de Córdoba (UCO), Juan Vicente Giraldez, no quita valor a la labor del zahorí porque, según remarca, “es posible que haya gente con una sensibilidad especial para encontrar agua, igual que hay otros con una sensibilidad mayor para captar los aromas del vino o animales capaces de predecir terremotos”.

Desde un punto de vista científico, Giraldez apunta a que las características del suelo o el régimen de lluvias de un terreno son algunos de los criterios que estudia un ingeniero para determinar los puntos exactos en los que buscar agua.

El experto, según detalla, tendrá que valorar por ejemplo el tipo de suelo, porque uno arcilloso tiene “muchos poros” superficiales que absorben agua pero son de pequeño tamaño y no infiltrarán bien mientras que un suelo de piedra caliza es más proclive a tener acuíferos ya que el agua de lluvia se infiltra, erosiona la caliza y va generando canales subterráneos.

El cielo y el viento de agostoPero no sólo la búsqueda de agua repunta en época de sequía porque también cobran más protagonismo las predicciones de las ancestrales Cabañuelas, hechas por personas que estudian al detalle el cielo y el viento de los primeros 24 días de agosto para determinar cómo será el siguiente año, meteorológicamente hablando. Es el caso del cabañuelista Juan Miguel de los Santos, profesor de Secundaria y Químico en Valverde del Camino (Huelva), quien alcanza cerca de un 70% de aciertos en sus predicciones y que reconoce que los agricultores y los medios de comunicación son los más interesados por sus previsiones cuando la sequía aprieta. Explica que en esos 24 días de agosto -dos días de estudio por cada mes del próximo año- está muy atento cada jornada a la aparición de posibles nubarrones aunque no descarguen agua o a la fuerza del viento para luego plasmar sus predicciones y ya avisa de que 2018 será “muy seco”, al menos en su zona porque, eso sí, cada cabañuela se circunscribe al área en la que se realiza.

Cuando la sequía se prolonga, la necesidad de encontrar agua para abastecer el campo y la impaciencia por saber qué pasará el próximo año se adueñan de los agricultores y ganaderos que no dudan en echar mano de todos estos saberes consolidados con el paso del tiempo.

Experto

juan mateo horrach “no contemplo la posibilidad de una españa sin agua” El profesor de la Universidad de las Islas Baleares apela a la obligación de la sociedad a ser eficientes en el uso del agua y no despilfarrar. A su juicio, en un país avanzado como España el problema de la disponibilidad del agua no debería existir debido a que está resuelto mediante el uso de desaladoras y aguas subterráneas entre otros, aunque otro asunto, sería el precio a pagar por ella.

SANTIAGO DE COMPOSTELA

855

lITROS MENOS QUE LA MEDIA DE LOS ÚLTIMOS 30 AÑOS. En la estación de Santiago de Compostela/Labacolla donde la precipitación en el último año es de 911 litros por metro cuadrado, 855 litros por metro cuadrado menos que la media de los últimos 30 años.

EMBALSES

39,4%

DE SU CAPACIDAD. La sequía se percibe en el estado de los embalses que se encuentran al 39,4% de su capacidad muy alejados de la media del año pasado (52,2%), de la media de hace cinco años (56,8%) y del último decenio (54,6 %), una escasez que no se producía desde el verano de 2006.


14%

cuenca del júcar. Las cuencas más precarias siguen siendo la del Júcar, una de las cuencas con mayor estrés hídrico de toda la Unión Europea, y la del Segura, donde los pantanos se encuentran a un 14% y 26% de su capacidad respectivamente, seguidas de la del Duero a un 32,7%.