Navarra rinde homenaje a las personas internadas en el campo de Gurs

La presidenta Barkos ha inaugurado un monumento en recuerdo a los 500 navarros y navarras que pasaron por el campo

navarra.es - Sábado, 30 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 12:27h.

La presidenta del Gobierno de Navarra, Uxue Barkos, ha presidido este sábado el acto institucional de homenaje al medio millar de navarros y navarras que fueron internados entre 1939 y 1945 en el campo de concentración de Gurs, en las proximidades de la localidad aquitana de Santa María de Oloron.

Con este fin, se ha inaugurado un monolito que dejará constancia de la presencia navarra en ese oscuro pasaje de la historia. En el acto, al que han asistido también los consejeros y consejeras Isabel Elizalde, Ana Herrera, Fernando Domínguez, María Solana y Ana Ollo, han participado cerca de 400 familiares, junto con la presidenta del Gobierno de Navarra, la presidenta del Parlamento Ainhoa Aznarez y el presidente de la Federación Navarra de Municipios y Concejos, Pablo Azcona.

A todos ellos, se han sumado diversas autoridades, así como un importante número de personas que se han desplazado hasta la localidad francesa en respuesta a la convocatoria del Gobierno y de las asociaciones memorialistas. "El monumento que hoy inauguramos pretende fijar un recuerdo permanente de los 500 navarros y navarras que pasaron por este campo de Gurs", ha destacado. "Quinientas personas que, en julio de 1936, vivieron en primera persona la persecución y la represión que asolaron Navarra. No todos consiguieron ponerse a salvo. Más de 3.000 fueron asesinados en nuestras tierras.

Otras muchas personas fueron encarceladas, depuradas, humilladas, en una terrible represión que produjo enormes cicatrices en nuestra sociedad. Este dolor fue silenciado durante muchos, demasiados años, en un tiempo de olvido y desmemoria que no hizo sino acentuar el desamparo que durante décadas habéis vivido los familiares y allegados", ha continuado. Barkos ha reafirmado ante los asistentes el compromiso de su gobierno en "la defensa de la paz y la convivencia y los derechos humanos, desde el respeto a la pluralidad y desde la promoción de una cultura de paz".

"Ese es también el compromiso que simboliza el monolito que hoy vamos a inaugurar: una Navarra en la que todos y todas nos sintamos en casa, también quienes ahora, como consecuencia de aquello, vivís lejos", ha remarcado. "Memoria para reconocer y reparar;memoria para convivir;memoria para respetar;memoria para no caer en el olvido;memoria para que aquellos trágicos acontecimientos no vuelvan a repetirse", ha concluido.

Los asistentes se han congregado a las 11 de la mañana en la pradera del campo de concentración, donde se ha inaugurado el monolito que recordará la presencia de Navarra en el campo de Gurs. Finalmente, la presidenta Barkos ha cerrado el turno de intervenciones, procediéndose luego al descubrimiento e inauguración del monumento que guardará la memoria de los navarros republicanos en Gurs, al ondeo de la bandera de Navarra por parte del dantzari Joseba Lorenzo, y a una ofrenda floral de claveles rojos ante el monumento, por parte de los representantes institucionales y las personas asistentes.

HOMENAJE EN GURS CON LOS PRESIDENTES DE AQUITANIA Y PAÍS VASCO

A las 13.00 horas ha tenido lugar un segundo acto institucional de homenaje a las personas que fueron internadas en Gurs, con una nutrida representación del Gobierno de Navarra, el Gobierno de Euskadi y de Nueva Aquitania. El acto ha estado encabezado por la presidenta Uxue Barkos, el lehendakari Iñigo Urkullu y el presidente de Nueva Aquitania, Alain Rousset, y ha contado además con la presencia de autoridades francesas como el alcalde de Gurs y los vicepresidentes de Aquitania Bernard Uthurry y Sandrine Derville.

Este acto se enmarca en las políticas de colaboración de la Eurorregión y ha querido resaltar "el valor de la democracia y la libertad que defendieron aquellas personas que, huyendo de la dictadura y del horror de la guerra, terminaron internados en el campo de Gurs". El homenaje ha contado con las intervenciones del lehendakari del Gobierno Vasco, Íñigo Urkullu, la presidenta navarra, Uxue Barkos, y el presidente de Nueva Aquitania, Alain Rousset. Barkos ha recordado en su discurso que "la historia está repleta de situaciones traumáticas, vulneraciones de derechos humanos, víctimas y dolor" pero "la diferencia de las sociedades contemporáneas con otros momentos históricos se centra, entre otros aspectos, en el papel central que hemos dado a la memoria, a los derechos humanos y a las víctimas de esos acontecimientos traumáticos".

Ha recordado que el Gobierno de Navarra asumió en 2015 "un compromiso con el deber de memoria que toda sociedad democrática tiene;y un compromiso con el derecho de las víctimas a la verdad, la justicia y la reparación". Barkos ha terminado su intervención recordando que "no podemos bajar la guardia en la defensa de principios fundamentales, porque ninguna sociedad está libre de regresar a las tinieblas de los peores horrores que el ser humano ha sido capaz de perpetrar en el pasado".

"Sólo una profundización democrática que huya de soluciones fáciles ante los conflictos actuales nos permitirá afrontar los retos de nuestras sociedades. Y ninguna sociedad es plenamente democrática sin afrontar con decisión una revisión crítica de su pasado desde la ética y los derechos humanos", ha agregado.

Por su parte el lehendakari Urkullu, tras recordar que entre junio de 1939 y principios de 1940 más de 18.000 personas que huían de la Guerra Civil española fueron encerradas en Gurs y que un tercio de ellas procedían de Navarra, Álava, Guipuzcoa y Vizcaya, ha proclamado que "hoy estamos aquí también para agradecer a Gurs y sus habitantes su acogida y solidaridad".

"El destino de la mayoría de las personas aquí confinadas fue el exilio, algunas nunca volvieron a Euskadi, otras lo hicieron después de 40 años, se dispersaron en la oscuridad, el frío y el silencio del exilio, y recuperar su memoria y honrarles es un deber ético, social, político e institucional que hoy asumimos con este acto de reconocimiento y homenaje", ha señalado. Íñigo Urkullu ha indicado que el reconocimiento a las personas confinadas en Gurs "tiene un profundo significado de presente" pues "su padecimiento no difiere del sufrimiento de las personas refugiadas que huyen de la guerra y de las injusticias y que se encuentran en las fronteras europeas". Finalmente, el presidente de Nueva Aquitania, Alain Rousset, ha subrayado que "hoy es un momento para visualizar la Europa que tenemos y compararla con lo que ocurrió en Gurs".

"Este pedazo de historia nos recuerda lo que podemos hacer por los refugiados. Aquí, en Gurs, todo está dicho: la concentración, la enfermedad, la pobreza... y por tanto, a la vista de los refugiados que llegan a Europa, debemos pensar que también fueron refugiados los republicanos españoles", ha remarcado. En este sentido, ha lamentado "que haya países europeos que no estén dando la bienvenida a quienes huyen de situaciones parecidas, y si no se da esta bienvenida es la historia entera la que pierde".

Finalmente, el alcalde ha advertido de que "se están constituyendo en Europa partidos extremistas que, desde el populismo, atacan a los más frágiles" y que por eso "no basta con contar la historia, hay que luchar directamente por la libertad y la democracia". La comitiva ha realizado posteriormente un recorrido a pie por algunos de los espacios más simbólicos del campo.

El acto ha concluido en el cementerio del campo de Gurs, donde los tres presidentes han realizado una ofrenda floral ante el monumento a las personas que allí fallecieron, mientras era interpretado el Agur Jaunak. A continuación, familiares, autoridades y asistentes han realizado también una ofrenda floral en un respetuoso silencio. Una vez finalizado el acto, los presidentes y sus comitivas han visitado un barracón reconstruido en el bosque de Gurs, en el lugar en el que en su día se emplazó el campo.