Y después, ¿qué?

Javier Garín Esparza - Miércoles, 11 de Octubre de 2017 - Actualizado a las 06:09h.

El Gobierno ha conseguido que no se celebre el referéndum secesionista, haciendo fracasar las pretensiones independentistas de la Generalidad, pero si consigue restablecer la normalidad, va a ser una situación efímera que saltará por los aires en cuanto el Gobierno español decida, de verdad, hacer acatar las leyes y no permitir que un gobierno autonómico esté otros 37 años saltándose a la torera lo que el resto de españoles acata y respeta. Porque da la sensación de que cada vez que hay una crisis entre el Gobierno central y la Generalidad se soluciona vía el señor Montoro, subvencionando a los catalanes con más dinero para pagar deudas, desvíos, salarios, proveedores, además de embajadas, de manera que en estos momentos la deuda de Cataluña con el Estado es de más de 52.000 millones de euros, más del doble de la de Andalucía, que es la segunda.

Parece que el Gobierno quiere dar la impresión de que ahora va en serio y empiezan por controlar a los alcaldes secesionistas para que declaren, cuando todos sabemos que no lo van a hacer y tenemos la sensación de que no va a pasarles nada, porque por hechos más graves nada le ha pasado al Gobierno catalán.

Muchos opinan que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado están para aplicar las medidas legales acordes al delito cometido y no para retirar sobres, eliminar papeletas, custodiar urnas, dando una imagen cómica en la que el Gobierno de la nación se mueve al son de la música que toca el Gobierno catalán. Pero el caso es que como ya ha llegado el día 1 y se ha cumplido lo afirmado por el señor Rajoy, nos preguntamos: ¿Qué va a pasar ahora?

Suponiendo que todo transcurra en paz, habrá que hacer nuevas elecciones, elecciones a las que se presentarán los de siempre y, salvo sorpresa mayúscula, saldrán los de siempre y... ¿vuelta a empezar? ¿Con la ley en la mano o con los dineros? Mucho me temo que con lo segundo. ¿Y otros 37 años con los mismos problemas?

Antes, cuando yo era chaval, si nos preguntaban qué éramos, contestábamos que españoles. Ahora contestan que gallegos, valencianos, canarios, vascos..., aunque se añada la coletilla de españoles. ¿Qué ha pasado? Creo que la dejación que el Gobierno central ha tenido con algo tan vital como la educación de las nuevas generaciones, que con una miopía increíble ha abandonado en manos de las comunidades autónomas, ha creado un problema que no se solucionará mientras esta no vuelva a ser responsabilidad del Gobierno de la nación y a base de años reconduzcan la actual situación. Mientras, el “España nos roba” y “el conflicto de Euskadi es político”, seguirá presente en la sociedad.