¿Qué es la vía eslovena?

LA DESCOMPOSIÓN DE LA URSS Y DE LA YUGOSLAVIA DE TITO POSIBILITÓ A ESLOVENIA DECLARAR SU INDEPENDENCIA, TRAS UN REFERÉNDUM UNILATERAL, Y POSPONERLA SEIS MESES. | Finalmente logró ser reconocida como estado

Miércoles, 11 de Octubre de 2017 - Actualizado a las 06:09h.

el aplazamiento de la entrada en vigor de una declaración de independencia se ha definido como la vía eslovena, en clara referencia a los acuerdos de Brioni de 1991. Pero el caso de Eslovenia no puede entenderse separado de un proceso mucho más complejo y amplio como fue el de la desintegración de Yugoslavia. ¿Sirve esta opción para que Catalunya se desconecte de España? Las circunstancias históricas, políticas y hasta geográficas son diferentes, pero también hay semejanzas: un referéndum unilateral dio paso a la independencia.

Cuando Eslovenia -poco más de dos millones de habitantes y una superficie que representa dos tercios de la de Catalunya- accedió a la independencia, Yugoslavia (tras la caída del muro de Berlín) era un Estado en descomposición. Y lo era porque Serbia, violando la Constitución del mariscal Tito, quiso imponer su ley en territorios que esperaban ansiosos lograr su independencia, y que continuaban dentro de Yugoslavia por dos razones: la autoridad de Tito y la vigilancia estrecha de la Unión Soviética. Eslovenia era la región más rica del país y la más abierta y liberal, y miraba más al norte (Europa) que al sur.

Muerto Tito (1980) y con la Unión Soviética en plena descomposición, solo era cuestión de tiempo esperar la desintegración del país. Con las instituciones de Yugoslavia bloqueadas, Eslovenia celebró el 23 de diciembre de 1990 un referéndum, con la oposición de la comunidad internacional y sin ser reconocido por Belgrado (bajo control del dictador, Slobodan Milosevic), que sería válido siempre que al menos un 50% de los votantes -no el conjunto de los electores- votara afirmativamente la independencia, como así sucedió. Con una participación del 93,3% de los 1,5 millones de votantes, el 94,8% de los votos emitidos fueron favorables a la independencia (lo que equivalía a un 88,5% del total del censo).

hoja de rutaCon el referéndum, el Gobierno pretendía lograr legitimidad para poner en marcha su hoja de ruta y crear su propia estructura de Estado. En su ley de transitoriedad, Liubliana se encargaría de las propiedades federales y las leyes yugoslavas dejaban de estar vigentes. Eslovenia retiró a sus diputados del Parlamento federal y dejó tan solo a un grupo de 12 negociadores con Belgrado.

Sin embargo, el Parlamento esloveno no aprobó las leyes para hacer efectiva la independencia hasta el 25 de junio de 1991, es decir, seis meses después. Ese mismo día, Eslovenia proclamó la independencia. Al día siguiente, el Ejército Federal Yugoslavo (JNA), dividido sobre cómo actuar, inició una operación militar con el propósito de forzar a Liubliana a dar marcha atrás en la cuestión de la independencia. Así comenzó una guerra que duró 10 días, hasta el 7 de julio de 1991, y que causó 18 muertos en el lado esloveno y 44 en el lado del Ejército Federal Yugoslavo. La alarmante situación motivó que la Unión Europea (UE) se implicara a fondo y enviara un equipo negociador, formado por los ministros de Exteriores de Luxemburgo, Holanda e Italia.

Las hostilidades terminaron el 7 de julio con la firma del acuerdo de Brioni, patrocinado por la UE, y suscrito por Yugolavia, Eslovenia y Croacia (que también había proclamado la independencia el mismo 25 de junio). El acuerdo pretendía crear un nuevo clima en el que fuera posible seguir negociando sobre el futuro de Yugoslavia.

Tanto Eslovenia como Croacia aceptaron suspender todos los actos relacionados con la proclamación de la independencia durante tres meses. Once días después, el Ejército yugoslavo se retiró de Eslovenia. Pero el acuerdo de Brioni fue incapaz de detener la guerra en Croacia, mucho más sangrienta. Así pues, el pacto funcionó para Eslovenia, pero no para Croacia.

Sin duda, porque la mayor preocupación de Belgrado en aquel momento -que actuaba como garante de la unidad del país- era Zagreb, con importante población de origen serbio. Eslovenia, por el contrario, era, y sigue siendo, étnicamente homogénea y carecía de problemas fronterizos.

Y lo cierto es que en el Parlamento de Eslovenia, 187 diputados votaron a favor de la independencia, uno en contra y 12 se abstuvieron. Desde luego, muy lejos de la mayoría exigua con que cuentan las fuerzas independentistas en el Parlament.

La independencia se articuló en torno a la coalición Demos (acrónimo de Oposición Democrática Eslovena), que agrupaba a seis partidos (la mayoría de centro derecha), unidos temporalmente para copar el Parlamento y enfrentarse a las candidaturas oficiales. De hecho, la coalición se fracturó nada más alcanzar la independencia, lo que da a entender que fue un pacto ideológicamente contra natura, pero útil para lograr la independencia.

Algo parecido a Junts pel Sí, que es la suma de Convèrgencia y ERC, pero con mayor éxito electoral. En las elecciones de 1990, Demos lograría el 55% de los votos y, lo que es más importante, contaba con un líder carismático, el intelectual Joze Pucnik, crítico con la dictadura y de conducta intachable durante sus años de cárcel y exilio en Alemania.

violenciaUn alto el fuego negociado por la Comunidad Europea obligó a los eslovenos a suspender esos meses la declaración de independencia. Y lo que es más relevante, fue el argumento -hay quien habla de exclusas- para que algunas potencias, en particular EEUU y Alemania (que veía un nuevo mercado muy cerca de sus fronteras), reconocieran a Eslovenia, justificándolo por la dureza de la intervención militar serbia. Es decir, la violencia espoleó el reconocimiento internacional de la nueva nación. - D.N.

El Post-it

La opción de Mas y Pujol. La solución eslovena es la que más les gustaba al anterior president, Artur Mas, y al propio Jordi Pujol, que ya en diciembre de 1990, durante una visita a Catalunya, animó a Milan Kucan, entonces presidente de Eslovenia, a configurar un nuevo mapa en la antigua Yugoslavia. También parte del PdeCat quería el modelo Eslovenia: independencia y suspensión hasta que algún país la reconozca.

la reacción internacional

El trayecto hasta la unión europea

Destacado. Croacia fue el primer país en reconocer a Eslovenia, el mismo 26 de junio de 1991. Pero pronto llegarían reconocimientos más destacados. En la segunda mitad de 1991, varios países surgidos de la desintegración de la URSS -las tres repúblicas bálticas (Lituania, Letonia, Estonia), Georgia, Ucrania y Bielorusia- reconocieron a Eslovenia. El 19 de diciembre de 1991 lo hicieron Islandia y Suecia y el 15 de enero de 1992, impulsados por Alemania, a la que le interesaba expandir su influencia en el antiguo bloque comunista, lo hizo la UE. El 22 de mayo de 1992 Eslovenia se convirtió en miembro de la ONU;el 14 de mayo de 1993 entró en el Consejo de Europa;el 29 de marzo del 2004 entró en la OTAN y el 1 de mayo del 2004 ingresó en la UE.