Devin Patrick Kelley asesinó a 26 personas

Descartado el móvil racial, religioso o terrorista en la masacre de Texas

Las autoridades confirman que Devin Kelley, el autor de la matanza de 26 años, se suicidó
En el tiroteo en una iglesia murieron 26 personas, entre ellos diez niños, y 24 resultaron heridas

Martes, 7 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h.

Houston- La Policía descartó ayer que la matanza perpetrada el domingo por Devin Patrick Kelley, que mató a 26 personas (10 de ellos niños) en una iglesia baptista de Sutherland Springs (Texas), se debiera a motivos raciales, religiosos o terroristas y atribuyó la acción del tirador a causas personales.

“No contemplamos que la acción de ayer se deba a motivos raciales o religiosos;sí podemos decirles que había una serie de problemas domésticos en su familia”, afirmó el portavoz del departamento de Seguridad Pública del estado, Freeman Martin, durante una rueda de prensa celebrada en la localidad donde tuvieron lugar los hechos.

Martin confirmó que la madrastra de Kelley era feligresa de la Primera Iglesia Baptista, congregación contra la que el sospechoso habría proferido una serie de amenazas por motivos que el funcionario dijo no poder detallar aún.

Las autoridades también confirmaron que todo apunta a que Kelley acabó suicidándose y añadieron que diez personas, de la veintena de heridos del tiroteo, siguen en estado grave o muy crítico. Los otros diez o se encuentran estables o ya han recibido el alta.

Respecto a las víctimas mortales, explicó Martin, la muerte de una de esas personas se produjo en el hospital, dos murieron fuera de la iglesia y 23 dentro del templo, donde asistían a la misa del domingo.

Una de las víctimas que estaba en el interior de la iglesia era Annabelle Pomeroy, de 14 años e hija del pastor de la congregación, Frank Pomeroy, quien el domingo no estuvo en el servicio religioso por encontrarse de viaje junto con su mujer, Sherri Pomeroy, en el estado de Oklahoma.

“Por grande que haya sido la tragedia para nuestra familia, no queremos hacer sombra a las otras vidas perdidas ayer. Ayer perdimos más que a Belle, y una cosa que me da una pizca de consuelo es saber que Belle se encontraba rodeada por la familia de su iglesia”, declaró Sherri.

El autor del tiroteo escapó del lugar en su automóvil, el cual pudo verse en imágenes de televisión en medio de un campo y con varios agentes y peritos policiales trabajando a su alrededor. Fue perseguido por la policía hasta ese lugar, situado según el canal KSAT a 11 millas (17 km) de la localidad, que está situada a 30 millas (45 kilómetros) de San Antonio.

El cajero de una gasolinera situada al otro lado de la calle del templo señaló a CNN que escuchó unos 20 disparos “en rápida sucesión mientras se realizaba un servicio religioso” a las 11.30 horas (17.30 GMT).

“Estamos en shock”, manifestó a Univision el representante demócrata por Texas Vicente González, quien subrayó que Sutherland Springs es una pequeña localidad de “gente buena” donde nunca había pasado nada parecido.

mensaje de unidadEl presidente de EEUU, Donald Trump, que se encuentra de gira en Japón, condenó el domingo el tiroteo y envió un mensaje de unidad a la población y expresando sus condolencias a los familiares de las víctimas.

“Nuestros pensamientos y rezos están con las víctimas y las familias del ataque asesino en Sutherland Springs, Texas”, indicó en su comunicado, publicado por la Casa Blanca.

“Este horrible acto maligno ha tenido lugar mientras las víctimas y sus familias estaban en su lugar sagrado de culto. No podemos expresar con palabras el dolor y la pena que sentimos, y no podemos siquiera imaginar el sufrimiento de los que han perdido a sus seres queridos. Nuestros corazones están rotos”, dijo.

“Sin embargo, en momentos oscuros como estos, los estadounidenses hacen lo que hacen mejor: unirse. Unimos manos. Juntamos nuestros brazos. Y a través de las lágrimas y la tristeza, permanecemos fuertes”, agregó.

Asimismo, Trump recalcó que su Gobierno “está dando todo su apoyo a las autoridades estatales y locales para investigar este crimen horrible”. - D.N.

la persecución

el ‘cowboy’ que siguió al asesino

Johnnie Langendorff. El joven Johnnie Langendorff se topó el domingo con el episodio más violento y mortal de la historia de Texas en un escenario inesperado. Langendorff relató ayer que, cuando se dirigía a ver a su novia el domingo, escuchó un intercambio de disparos delante de la iglesia y vio cómo un hombre vestido de negro, Kelley, entró en su coche y se escapó. En ese momento, otro hombre que perseguía al asesino disparándole con un rifle se acercó a la camioneta de Langendorff y le explicó que Kelley acababa de tirotear a decenas de feligreses. Sin pensarlo se subió al vehículo de ese individuo y ambos siguieron al asesino varios kilómetros por la carretera hasta que Kelley perdió el control de su vehículo y salió del trazado para estrellarse contra una zanja, posiblemente después de autoinfligirse un disparo mortal, según las últimas investigaciones policiales.