Sabalza no explica por qué no atendió en 2 años embargos judiciales a Vasiljevic

QUERELLA | eL CANDIDATO DECLARÓ como investigado POR OBSTRUCCIÓN A LA JUSTICIA Y ALZAMIENTO DE BIENES

Enrique Conde / Unai Beroiz - Viernes, 10 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h.

pamplona- Luis Sabalza, el ahora expresidente de Osasuna y único candidato oficial admitido por la junta electoral, acudió ayer a declarar al Juzgado de Instrucción 4 de Pamplona en calidad de investigado por la querella que interpusieron los que fueron acreedores del extécnico rojillo Petar Vasiljevic, a quien el club anticipó un dinero y firmó unos cheques -todo por importe de 215.000 euros- en enero de 2017 para que solventara las deudas que arrastraba por sus negocios inmobiliarios fallidos. Dichas aventuras personales del serbio, en las que compartía sociedades con el delegado Iñaki Ibáñez (quien también declaró ayer) e incluso de inicio con el director general del club, Fran Canal, que seguía apareciendo como apoderado de una mercantil endeudada, les llevaron a ser condenados en varios procedimientos civiles que llevaban aparejadas órdenes para que Osasuna le embargara parte de su sueldo con el fin de satisfacer dichas deudas.

Esos embargos, por 1.200.000 euros contra Vasiljevic e Ibáñez, datan desde 2010 y el club los desatendió, según los acreedores, de manera consciente hasta que en enero de 2017 llegaron a un acuerdo con Vasiljevic a través de una rocambolesca operación en la que la entidad se vio envuelta. A los querellados -Sabalza, Vasiljevic e Ibáñez- se les acusa de los delitos de desobediencia judicial y alzamiento de bienes al entender los acreedores que el presidente de Osasuna y sus empleados no solo no atendieron las órdenes judiciales, sino que también concertaron un plan para impedir cualquier mínima posibilidad de que dichas órdenes se hicieran efectivas. Ello fue posible gracias a que Vasiljevic cobró durante los años previos a Sabalza gran parte de su salario en B, pero además a que con Sabalza, tras eliminarse los pagos en negro, se le continuó abonando su nómina a través de una mercantil para, de este modo, evitar el embargo. Pero Sabalza no explicó ayer en el juzgado por qué tardó dos años (en diciembre de 2014 accedió a la presidencia y en enero de 2017 pacta) en atender los embargos y llegar a un acuerdo con los acreedores.

LE MANTUVE EL CONTRATOEl expresidente se desentendió ayer de responsabilidades en los problemas generados por Vasiljevic ya que defendió que la mayor parte de los impagos se producen y se reclaman en una época anterior a él y declaró que solo se dedicó a mantener la relación contractual que en 2014 Vasiljevic firmó con Vizcay. Pero en realidad le renovó dos veces su contrato y dio por bueno que se le abonara su salario (que creció) a través de la empresa M-Fut Solutions, creada en abril de 2015 y en la que Vasiljevic figuró como administrador único y su hijo le sucedió al frente. Los acreedores le acusan ahí de alzamiento al exentrenador y al presidente de colaborar en el mismo. Ayer, Sabalza, que solo respondió a las preguntas de su abogado, no quiso aclarar (no se le preguntó por ello pues es evidente que su defensa no pretende sacarlo a colación) por qué no atendió antes esos embargos y por qué continuó favoreciendo esa remuneración irregular.

¿NO LE ADVIRTIÓ LA COMISIÓN? Sabalza también manifestó que corrigió el asunto cuando los acreedores de Vasiljevic le llamaron y entonces instó al técnico a llegar a un acuerdo. Pero los hechos, incluso en la cronología que narra el club en su propia página web cuando trató de explicar este proceder, dicen otra cosa. Ahí, en ese relato que el club hace de los contratos de Vasiljevic, se dice que en julio de 2015 se le renovó a Vasiljevic y “se le exigió que solucionara su problema personal”. Y un año después, en julio de 2016, fue la comisión de control económico del club la que advirtió de que la situación laboral no podía continuar de la misma forma, facturándole como mercantil. Por lo tanto fue la comisión de control la que instó a modificar la relación laboral de Osasuna y Vasiljevic. Eso no lo recordó ayer Sabalza. Tan solo dijo que a él no le incumbía “ninguna responsabilidad en este asunto, ya que no me he quedado ni un euro ni creo que haya hecho algo mal, si alguien hizo algo mal pudo ser el club”, deslizó Sabalza en el pasillo del juzgado, al salir de la declaración.