la carta del día

Violencia contra la mujer

Por José Luis Úriz Iglesias - Sábado, 11 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h.

Vivimos un momento de la historia de la humanidad especialmente negro. Hay quien, como mi desaparecido amigo Enrique Curiel, definió como que estábamos entrando en una Segunda Edad Media. Es probable, y si lo hubiera analizado desde el momento actual confirmaría su diagnóstico.

El drama, el dolor, la angustia, la injusticia, la violencia aparecen en cada esquina y tiene diferentes maneras de manifestarse. Desahucios, paro, pobreza, malnutrición infantil, aunque en los últimos tiempos quizás la que debiera acaparar la mayor parte de las portadas, de los informativos, de los análisis y comentarios, si no fuera por la madre de todos los problemas: el conflicto de Catalunya, sea la violencia sobre la mujer.

Un drama que parece irresoluble hasta este momento esa violencia sobre la mujer, mal llamada de género, porque género induce a pensar que también se produce sobre el hombre cuando el 99% de casos es de éste hacia la mujer.

Aunque a veces diera la impresión que solo desde el punto de vista informativo para, a continuación, apartar inmediatamente nuestra mirada. Sólo cuando se acerca este mes el Día Internacional contra la violencia sobre la mujer viene a la primera plana de la actualidad.

Resulta desolador para quienes pertenecemos a la generación que luchó contra el franquismo observar cómo toda la lucha que se desarrolló a finales de los 70 y 80 a favor de la igualdad de derechos, que concienciaba al hombre evitando viera a la mujer como un objeto de posesión, se ha visto quebrada en los últimos años, quizás por una relajación en la educación de origen, en especial en las propias familias.

Ver a los y las jóvenes de ahora volver a los principios de antes de nuestra democracia, lo que provoca esta plaga de violencia, produce preocupación y cierto desánimo. ¿Cómo es posible que después del recorrido realizado los y las jóvenes actuales sean más machistas que nuestra generación? ¿Qué está fallando para que eso ocurra? ¿Qué pasaría si en un año se siguieran produciendo 70 asesinatos a manos de ETA, de ellos 10 niños y niñas? Responder a estas preguntas, abrir un debate social y político sobre ellas debiera dar lugar a medidas eficaces para evitarla.

No basta con las campañas, la indignación o la solidaridad con las víctimas, la solución, como en el caso de la inmigración, está en origen. En las familias que deben procurar inculcar valores de igualdad y respeto, de intransigencia con cualquier síntoma de falta de ellas, de medidas sólidas de educación en el seno de esas mismas familias.

Con ETA se acabó cuando la campaña contra su violencia de los cuerpos y fuerza del estado, la presión judicial y la colaboración internacional se vieron acompañadas por un trabajo eficaz en la base social que la apoyaba, o sea en el lugar donde nace el problema. En este debiera ocurrir lo mismo.

Acabaré con un poema dedicado a este tema.

Llanto por Marisela Escobar

Esta vez el metro y la rima se me niegan, / la imagen y metáfora se eclipsan/ ante tanta injusticia e ignominia. / No hay un paño que limpie tanta sangre,/ no hay un mar que contenga tanto llanto, / nadie hay que calme el desconsuelo, / ni milagro que alumbre en este caos.

(...)

Y ante tanto crimen, tanta negrura, / te elevas tú, Marisela, madre huérfana de hija, / sobre este erial de desventura/ como cactus enhiesto en el desierto, / con tu nombre de mar y de amargura. / Emisaria de todas esas madres que, / buscando a sus hijas, desoladas,/ sólo encuentran un puñado de huesos/ calcinados por el sol, por la lluvia y el olvido. / Marisela, madre despojada / de la hija, la clemencia y la justicia. / ¿Cómo enjugar tu llanto peregrino? / ¿Cómo enjugar tu sangre derramada / en sacrificio inútil, impune, inicuo?

Zaida Cristina

Los hechos:

En agosto de 2008 fue asesinada la joven Ruby Marisol Frayre a manos de su pareja, Sergio Barrasa, quien después de mutilar el cuerpo lo arroja a una zanja.

Los hermanos y madre de la víctima, Marisela Escobar, después de una acuciosa búsqueda, localizan al asesino y dan parte a la justicia. Tras un juicio rápido, Sergio Barrasa confiesa su crimen, pero los jueces liberan al criminal.

La madre de la víctima, Marisela Escobar, organiza un movimiento cívico exigiendo justicia y recorre las calles por varias ciudades. Luego establece un campamento frente al palacio del Gobierno de la capital del estado de Chihuahua;en el noveno día de su plantón Marisela es asesinada a la luz del día y a las puertas del palacio de Gobierno. Días más tarde el comercio de la familia de Marisela es incendiado.

Durante 2015 fueron denunciados 1. 368 feminicidios en el territorio mexicano ¿Cuántos de ellos han sido castigados?

El autor es exparlamentario y concejal del PSN-PSOE