Juez de línea

Mientras Mérida no estaba

Por Félix Monreal - Sábado, 11 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h.

En un equipo tan mecanizado como este Osasuna, el desajuste de una pieza provoca inestabilidad en la estructura. Da la impresión de que Diego Martínez, una vez encajado todo el engranaje, es tan extremadamente fiel al plano original que no se permite ni una sola alteración. Las tres o cuatro variaciones de rigor -contando los cambios- siguen siempre una pauta preestablecida, cuando no una secuencia conocida de nombres. Incluso el recurso a un tercer central para acabar de matar el partido aparece, como ayer, en unos minutos de baja tensión, cuando un Córdoba aligerado en defensa era presa fácil para el juego de contragolpe y víctima propiciatoria para un tipo veloz y fresco como David Rodríguez. Pero Martínez es hombre pragmático y así le va a Osasuna. Sin embargo, ese equilibrio (sostenido en un bloque que suena como una orquesta bien acompasada pero empeñada en repetir el repertorio) ha dejado al descubierto en los tres últimos partidos una carencia que la victoria de ayer tampoco consigue ocultar;al contrario, fue manifiesta la dificultad de Osasuna para conducir con talento el juego de ataque. Han sido estos partidos sin Fran Mérida los que han hecho más relevante la necesidad de sumar a la plantilla un futbolista con parecidas o mejores características. Por lo que pueda venir. El recurso a un doble pivote con más corte defensivo refuerza los cimientos -y ya estamos en otra racha de tres partidos sin recibir gol y como equipo más impenetrable de la categoría- pero raciona el suministro a los delanteros. Fausto es un destajista con mucho carácter mientras que la salida de balón de Torró suma más pases cortos que largos. Y así, mientras Mérida no estaba Osasuna acabó aculado en Tenerife, sin referencias para distraer al concentrado Granada y más espeso de lo que el rival imponía en Córdoba que, dicho sea de paso, actuó en el campo como un grupo sin estilo, sin saber nunca cómo llevar las jugadas ni cómo resolverlas, con pérdidas constantes en las entregas e inestable en defensa. Bueno, supongo que el domingo regresa Mérida y a Martínez le vuelven a encajar las piezas.

El método del entrenador es discutible pero lo hacen bueno los resultados. Aunque genera situaciones controvertidas. Ha pasado con Unai García, en beneficio de Aridane, y puede suceder con la baja por sanción de Lillo. El lateral no ha dejado de participar un solo minuto desde que debutó;es un defensa con más virtudes en la lucha cuerpo a cuerpo que corriendo la banda o sirviendo balones al área. No sé si Diego Martínez ve el momento de hacer jugar a Buñuel, a quien ayer descartó de la convocatoria. Lo que haga, me parece, no va a cambiar mucho las cosas;si el chico sale y tiene una actuación correcta, sabe que a continuación le aplicarán la doctrina Unaiy tendrá que volver a empezar. Porque mientras Mérida no estaba, la cantera ha seguido ninguneada. A mí el dato ya me alarma: en catorce jornadas de Liga no ha debutado ni uno solo de los seis chavales con dorsal y la media de futbolistas de la casa en el once inicial es de dos y de cuatro en las convocatorias. Este Osasuna tiene un plan pero ningún proyecto con la cantera. Ni con Mérida ni sin Mérida.