Mesa de Redacción

Elecciones en Osasuna, más confusión

Por Joseba Santamaria - Domingo, 12 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h.

no me ha sorprendido que las elecciones para elegir presidente de Osasuna estén en riesgo y la Junta de Sabalza y Canal pueda seguir instalada en el club otra larga temporada. Hace tiempo que personas expertas en eso que se llama el entorno de Osasuna lo venían insinuando. Unos con evidente satisfacción y otros con clara preocupación. No creo en conspiraciones, pero es evidente que la redacción de los Estatutos de Osasuna -aprobados, es cierto, por la Asamblea de socios-, está hecha para poner unas condiciones a los nuevos candidatos si no imposibles, sí muy difíciles de cumplir. Es lo que de momento les ocurre con el tema de los preavales a Lafón y Álvarez -además de porque hayan podido cometer sus propios fallos de planificación y planteamiento-, que por ahora están fuera de la carrera electoral. Les queda aún las vías del recurso y la impugnación a la decisión de la Junta Electoral, pero no parece que lo tengan fácil. Quizá una clave esté en saber quién redactó ese apartado de los Estatutos, porque si se revisa la propuesta inicial de los socios y el texto final se puede deducir fácilmente que el redactor de esos artículos fue mucho más lejos en la imposición de condiciones para ser candidato que la propuesta original. Puede que fuera una simple casualidad o puede que fuera una estrategia planificada y consciente para forzar al máximo las garantías económicas a los precandidatos y dar toda la superioridad a quien no tiene que cumplimentar esos nuevos requisitos. Pero el hecho es que lo que pretendía ser una cláusula de transparencia y salvaguarda de los intereses generales del club y de los socios ha terminado siendo una losa jurídica que puede impedir a los socios de Osasuna elegir libremente en las urnas al presidente de Osasuna. Sabalza y Canal pueden tener un amplio control sobre la Asamblea y sobre otros entornos de Osasuna -el paso del tiempo está demostrando que todos sus pasos han estado perfectamente medidos para llegar a esta situación con las máximas ventajas-, pero si no hay elecciones las sombras que desde hace meses acompañan su gestión sólo acabarán agrandándose con el paso del tiempo. Sabalza, que acaba de comparecer de nuevo en los juzgados por el caso Vasiljevic, seguirá como presidente de Osasuna sin haberse sometido a las urnas, sin haber presentado preaval alguno y con un aval cuya procedencia y devolución aún están envueltos en el misterio. Y Canal seguirá haciendo y deshaciendo en Osasunsa. Una sociedad anónima deportiva encubierta en uno de los pocos clubes de la elite del fútbol -junto a Barcelona, Real Madrid y Athletic de Bilbao-, que aún no lo es. Nada de esto es muy edificante y Osasuna lleva demasiado tiempo instalado en una confusa inestabilidad institucional. Aunque es cierto también que no parece que esta situación y la posibilidad de que finalmente no haya elecciones hayan desatado el ánimo de participación de la base social de Osasuna. No sé si por desinterés por todo aquello que no sea el Osasuna deportivo y la marcha del equipo en la clasificación -al menos por ahora le acompañan los resultados-, o porque realmente se ha instalado una apuesta mayoritaria en favor de que las cosas sigan como están. Y aunque creo que las elecciones benefician a Osasuna y benefician a los socios veo difícil que las urnas nos vayan a permitir aclarar cuál es hoy la opinión real del osasunismo sobre la gestión del club.