El Estado reduce la inversión social tras la bajada de impuestos del PP

Admite que la rebaja fiscal ha tenido una “incidencia negativa” en la recaudación de más de 12.000 millones
El Gobierno de Rajoy reducirá en 2018 por tercer año consecutivo la proporción del PIB que destina a sanidad, educación y protección social
Los ingresos crecen al 2,3% frente al 9,5% en Navarra

Ibai Fernandez - Domingo, 12 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h.

PAMPLONA- Los cambios normativos aprobados por el Gobierno del PP en 2015 y 2016 tuvieron una “incidencia negativa” en la recaudación de 12.473 millones en el conjunto del Estado. Son cifras oficiales recogidas en el informe anual de la Agencia Tributaria del Estado, que no solo desmontan la teoría de que con menos impuestos crece la recaudación, sino que explican también la reducción de la inversión del Estado en políticas sociales en estos últimos tres años.

Pese a la recuperación de la economía y el empleo, desde 2015 el Gobierno de España ha reducido el gasto en salud, educación y protección social en relación con el PIB. La partida destinada a educación ha pasado de suponer del 4,1% del PIB al 3,8%, y la de Sanidad se ha reducido del 6,2% al 5,8%. Por su parte, en la partida destinada a pensiones, servicios sociales y políticas de fomento del empleo, entre otros aspectos, la reducción será incluso mayor: pasará de recibir el 17,1% del PIB en 2015 a quedarse en el 16,2%. En términos numéricos, el presupuesto que ha presentado el Gobierno de Rajoy, que se mantiene prorrogado, estima una inversión similar en las tres áreas más sociales, aunque en cualquier caso muy por debajo de la evolución de la economía, que crece por encima del 3%.

Esta contención del gasto se enmarca dentro de la política de ajuste presupuestario del Gobierno central, que se ha comprometido con Europa a reducir los márgenes de déficit en los próximos años. Una exigencia que también asume Navarra, que como parte del Estado debe llegar a 2020 con déficit 0, es decir, no podrá gastar más de lo que ingrese por medios propios.

Un mismo destino que sin embargo ambas administraciones han emprendido por caminos distintos. Si el Gobierno de Rajoy optó por una reducción de impuestos repartida entre 2015 y 2016 (ambos años electorales), el Ejecutivo de Barkos ha preferido transitar por la vía de los ingresos. El primero ha dado mayor margen de gasto y ahorro a ciudadanos y empresas, y el segundo ha optado por potenciar los servicios públicos y revertir los recortes. Dos vías que describen dos políticas públicas diferentes con sus ventajas e inconvenientes, pero que permiten llegar a una clara conclusión: subiendo impuestos se recauda más, y si se bajan los tipos, se ingresa menos.

Menor recaudaciónDe esta forma, en 2016 la Agencia Tributaria (AEAT) recaudó 186.249 millones, 7.271 millones menos de lo fijado en los presupuestos, lo que implica una caída del -3,8% respecto a la previsión inicial. La desviación en la recaudación se produjo principalmente en el impuesto sobre la renta y en el de sociedades, y eso que el crecimiento económico a lo largo del año fue superior al anunciado. En el caso del IRPF, la recaudación quedó un 4% por debajo de lo presupuestado. En cuanto al impuesto de sociedades, un 12,8% menos.

Una caída que descuadró notablemente las previsiones del departamento de Cristóbal Montoro, que había cifrado en 9.000 millones el coste de la rebaja impositiva, y que a última hora tuvo que recuperar el pago fraccionado mínimo de las grandes empresas para evitar el descalabro. Con todo, la Hacienda del Estado cerró el ejercicio de 2016 con un incremento del 2,3% en la recaudación. Pero por debajo del crecimiento del PIB y lejos de las expectativas, lo que impidió cumplir el déficit y estuvo a punto de provocar una multa de la Comisión Europea.

En el lado opuesto, Navarra ha conseguido estabilizar las cuentas y recuperar el gasto público. En los últimos tres años, el Ejecutivo foral ha aumentado la inversión en Derechos Sociales, Salud y Educación un 16,5%, lo que supone 300 millones más de margen presupuestario al año en Navarra, el equivalente a 18.750 millones en el conjunto del Estado, que se ha traducido en una mejora de los servicios y de las infraestructuras públicas. Y lo ha hecho además cumpliendo con el déficit, la regla de gasto y el límite de deuda fijados por el Ministerio.

Datos que muestran el reverso de una moneda con cara de reforma fiscal que ha supuesto un aumento de la tributación para muchos ciudadanos, y que no han evitado la controversia pública de unas medidas en las que esta semana volvía a incidir el Ejecutivo foral. Pero que más allá de la polémica se han traducido en un aumento de la recaudación, que en lo que va de año deja un incremento de ingresos del 9,5% frente al anterior, y del 15,2% en el acumulado respecto a 2015. Sin que ello haya lastrado la mejoría económica, como vaticinaban sus detractores. En el último año el Estado ha crecido al 3,1%, frente al 3,2% que lo ha hecho Navarra con una política fiscal prácticamente opuesta.

la OCDE, en contra

La deducción

por vivienda

Polémica medida. El Gobierno de Navarra anunciaba esta semana su intención de eliminar las deducciones por vivienda habitual a todos los contribuyentes, fijando un plazo transitorio de cinco años. La deducción, que ya fue parcialmente suprimida para nuevas viviendas en 2013 por el Gobierno de UPN, ha sido cuestionada por diversos organismos internacionales por considerarlo un beneficio fiscal en el IRPF “especialmente agresivo”. La última en abrir el debate ha sido la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), que ha reclamado su supresión para mejorar la equidad y la eficiencia del sistema tributario, “ya que tiende a beneficiar a los hogares con rentas más elevadas”. En Navarra la medida supuso el año pasado 72 millones. En el Estado también se mantiene en periodo transitorio, pero sin una fecha concreta para supresión. - I.F.