la llamada se efectuó el 3 de noviembre

Nuevo intento de extorsión por secuestro virtual en Marcilla

Una llamada hacía pensar a un vecino que habían secuestrado a su hija y la tenían retenida en Colombia, pero ella estaba en su casa

EFE - Lunes, 13 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 14:20h.

PAMPLONA. Una persona ha denunciado en Marcilla un intento de extorsión en un secuestro virtual en grado de tentativa tras recibir una llamada en la que le hacían pensar que habían secuestrado a su hija y la tenían retenida en Colombia.

Según informa la Guardia Civil, los hechos se produjeron el pasado día 3, cuando una persona recibió una llamada telefónica en la que el autor del presento delito le comunicaba que tenían secuestrada a su hija en Colombia.

El denunciante le indicó al autor de la llamada que su hija estaba con él en su domicilio, por lo que no llegó a demandar dinero ni otros bienes por el supuesto rescate, aunque se trata de un supuesto delito de secuestro virtual en grado de tentativa.

En los primeros meses del año la Policía Foral tuvo conocimiento de varios intentos de extorsión mediante la modalidad de secuestros virtuales sufridos por vecinos de Alsasua, Arazuri, Izcue y la Cendea de Olza, entre otras localidades, a los que falsos secuestradores telefonearon comunicándoles que habían raptado a un familiar, normalmente a un hijo, y les exigieron dinero para ponerlos en libertad.

Un matrimonio de Pamplona de avanzada edad cayó en el engaño y transfirió 1.000 euros a los extorsionadores, que a continuación les exigieron el pago de otros 2.000 euros, operación que no llegaron a realizar.

Este fenómeno delictivo es relativamente nuevo y presumiblemente los casos habrían sido mucho más numerosos, ya que los falsos secuestradores eligen los números de teléfono de las víctimas al azar y pueden realizar hasta cientos de llamadas el mismo día.

La mayoría de los destinatarios desconfiaron por tratarse de llamadas realizadas desde el extranjero, en concreto desde Chile, cuyo prefijo es el 0052, y tampoco dieron credibilidad al relato que les llegaba desde el otro lado del teléfono, en el que se les indicaba que un familiar había sido secuestrado y les pedían el abono de 500 euros.

Sin embargo, un matrimonio de Pamplona sí acudió a Correos a transferir 1.000 euros mediante una empresa de envío de dinero como rescate de su hijo, quien casualmente se encuentra fuera de Navarra. Aunque los falsos secuestradores les pidieron a continuación otros 2.000 euros, la intervención de la Policía Foral evitó que la transferencia se realizase.

Fuentes policiales destacan que en estos casos los extorsionadores intentan provocar angustia y bloqueo emocional a las víctimas, por lo que las llamadas son muy agresivas y directas, y llegan a poner al teléfono a terceras personas que imitan gritos y lloros de las supuestas víctimas.