pamplona | Desarrollo Comunitario

Técnicos de prevención ven una oportunidad para dignificar su trabajo en los barrios

30 PROFESIONALES ABREN AL DIÁLOGO EL MODELO DE INTEGRACIÓN SOCIAL DESDE Desarrollo Comunitario
Otra de las demandas es la reconstrucción de los centros comunitarios, muchos de ellos sin estructura

“Confiamos en que ésta sea el área de los barrios y trabajar con todo de forma transversal”

Ana Ibarra / Iñaki Porto - Lunes, 13 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h.

PAMPLONA- Voluntarios y trabajadores de los servicios de acción preventiva de diez barrios de la ciudad han presentado sus propuestas de trabajo ante la creación de la nueva área de Desarrollo Comunitario del Ayuntamiento de Pamplona. Ven en ella una “oportunidad” para dignificar y reconocer el trabajo que realizan los técnicos y técnicas de los Servicios de Acción Preventiva Comunitaria (SAPC) de Etxabakoitz, Alde Zaharra-Casco Viejo, Txantrea, Arrosadía-Azpilagaña, Rotxapea, San Jorge-Sanduzelai, Mendillorri-Ripagaina y Buztintxuri. Sus representantes creen que éste es el momento de trabajar desde las administraciones “codo a codo con el vecindario”, que los equipos comunitarios puedan salir de la “precariedad “en la que se trabaja desde hace 23 años, y de dotar a este servicio de los “recursos” necesarios para el desarrollo de sus labores técnicas y también para abordar sus nuevas funciones. Suman una treintena de técnicos a los que hay que sumar más de 600 voluntarios. Hasta el momento vienen siendo servicios subcontratados por el Ayuntamiento (dependían del área de Acción Social) pero carecen de entidad jurídico administrativa como “instrumento técnico profesional” que son de “la acción comunitaria de las asociaciones y colectivos de los barrios de Pamplona, y como herramienta de integración con servicios municipales”. Otra de sus demandas es la reconstrucción de los Centros Comunitarios de Iniciativa Social tanto los “reconocidos” como los locales municipales que funcionan como centros comunitarios en los diferentes barrios lo que exige su integración en una red municipal de centros comunitarios que se “responsabilice” de su funcionamiento, con una partida presupuestaria, medios humanos y materiales, y “fórmulas de cooperación y colaboración entre los grupos vecinales y el Ayuntamiento”. Ven también necesario garantizar a través de un “protocolo integral” la coordinación con las distintas áreas municipales que intervienen en los barrios, en especial con Acción Social por su “responsabilidad en el Programa de Atención a la Infancia y Familia”. “La coordinación no sólo es necesaria con los técnicos sino con los responsables de las diferentes asociaciones. Hay que tener en cuenta que los SAPC somos también equipos de voluntarios”. Valoran además positivo el trabajo que se realiza con los nuevos policías comunitarios. Los llamados SAPC trabajan con todos los colectivos del barrio pero también con colegios, con centros de salud, con las áreas de Cultura, de Urbanismo, de Participación... Quieren a su vez extender los SAPC a otros barrios apoyándose para ello en el tejido social y siguiendo la metodología de los equipos ya en funcionamiento. Los barrios por desarrollar son Donibane-San Juan, Ermitagaña-Mendebaldea, Iturrama y los Ensanches además de Lezkairu. San Juan es el más trabajo, subrayan.

Dirigen a su vez un aviso al Ayuntamiento de que proyectos como Antzara en Mendillorri, el Cuadrante en San Jorge o Salesianas en Chantrea de participación vecinal para definir el uso de edificios vacíos, son “procesos transversales que están funcionando porque se trabaja con el vecindario y el tejido asociativo”. “Somos nudos de red, desde Servicios Sociales y sus programas se pueden atender situaciones de desprotección pero de cara a favorecer procesos de protección nosotros trabajamos a muchos niveles con colegios, centros de salud, policía municipal, urbanismo, cultura...“, asegura Alberto Jauregui de Umetxea Sanduzelai.

Consideran además que los técnicos comunitarios son profesionales que cuentan con “la experiencia y conocimientos específico para desarrollar procesos comunitarios y municipales” por lo que piden su participación “directa” en la gestión técnica del área lo que definen como “una contribución para “os barrios, sus asociaciones y el propio Ayuntamiento”. En defensa del manifiesto que han hecho llegar a la concejala delegada del área Esther Cremaes (Geroa Bai) aseguran que son cientos los vecinos y vecinas que invierten su tiempo de forma voluntaria para dinamizar su comunidad y, con ello, construir una ciudad “repleta de riqueza y potencialidades”. Enfatizan que las organizaciones vecinales han “preservado” el bienestar de los barrios, los movimientos populares han “democratizado la vida de la ciudad potenciando los procesos de participación y la toma de decisiones respecto a los ámbitos más cercanos de nuestra vida”. Desde proyectos más elaborados hasta acciones “espontáneas” del día a día de sus vecinas, los técnicos del SAPC conocen bien el tejido social de cada barrio, afirman quienes defienden la “interacción vecinal” y los “espacios compartidos” como ejes del “desarrollo social de una comunidad”. De ahí que confían que ésta sea el “área de los barrios”.


Transversalidad“Para nosotros estar en un área como Desarrollo Comunitario tiene que permitirnos desarrollar esa transversalidad de nuestro trabajo porque vamos a depender de un programa específico dirigido a la acción preventiva comunitaria. Hay muchas dudas pero estamos ilusionados”, subraya Jáuregui. El área se complementa con Juventud y Deporte, además integrar a los CCIS que “son, en muchos casos, locales municipales que gestionan asociaciones vecinales pero se les denomina centros comunitarios”.

Propugnan que sea “un área que visibilice, reconozca y potencie todo el trabajo realizado por las bases populares de nuestra ciudad”. “La fórmula es tan simple como novedosa, y radica en cambiar la óptica respecto a las estructuras organizativas bajo las que se construyen las dinámicas institucionales”, reseñan.

“Para preservar la lógica comunitaria la fórmula comienza a idearse de abajo hacia arriba siendo los barrios los que marcarán el rumbo de esta área”, coinciden. En esta línea, abogan por potenciar más “el sector infantil” en la toma de decisiones municipal y ampliar los “horizontes” del denominado desarrollo comunitario, que no es otra cosa que mejorar la cohesión y la calidad de vida de un territorio. Les motiva una “institución implicada y sensibilizada con el desarrollo de sus barrios, haciendo partícipes al resto de las áreas de las dinámicas impulsadas por los barrios de Iruña, y en definitiva, humanizar la ciudad”.

Preguntados por la contratación de empresas para procesos de dinamización, aseguran que “nadie ajeno al día a día de un barrio puede hacer trabajo comunitario ni pretender coordinar y dirigir procesos en la comunidad”.