Mesa de Redacción

365 días, el daño ya está hecho

Por Joseba Santamaria - Martes, 14 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h.

Ya cumplen un año de prisión preventiva incondicional los tres jóvenes de Alsasua que permanecen encarcelados por una pelea con dos agentes de la Guardia Civil en un bar de la localidad a altas horas de la madrugada. No hay mucho más que añadir. Tan sólo insistir en que ese año de cárcel sin juicio y con el derecho de defensa y la presentación de pruebas en estado de espera -el auto de cárcel que dictó la juez Lamela en la Audiencia Nacional se basa exclusivamente en el informe elaborado por la Guardia Civil en Madrid- es un paso más en un caso sometido desde el comienzo a la desproporción judicial y la desmesura mediática. Estos jóvenes tienen derecho a un proceso judicial justo y proporcionado a sus presuntos delitos, pero la fase de instrucción ya ha vulnerado esos derechos señalándoles como terroristas por una pelea de bar. La prisión preventiva es en todos los casos una medida penal excepcional, tanto en la legislación española como en la europea, y como tal se aplica en la mayor parte de Europa, pero en el Estado español es el lugar donde con mayor amplitud se aplica esta medida excepcional llevando a miles de personas a aguardar en prisión preventiva la llegada de su juicio, en muchos casos por delitos menores, penados ya a una pena de cárcel sin siquiera haber tenido la oportunidad de defensa. En este caso, las salvaguardas garantistas se han pasado por alto para llevar adelante un proceso judicial de impulso político. Queda esperar que la Justicia aún acabe amparando a estos jóvenes, aunque el daño ya está hecho. Una evidencia de que la aplicación de las leyes y de la política penitenciaria no es igual para todos.