Más de 300 personas sufren cada año el dolor por el sucidio de un ser querido

La Asociación Besarkada pide un plan estatal y propone otro enfoque para afrontar los más de 50 casos navarros

Txus Iribarren Iban Aguinaga - Martes, 14 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h.

PAMPLONA- Un mínimo de 300 personas se quedan seriamente afectadas por el suicidio de un ser querido (entre 50 y 60 casos anuales) en Navarra, un tema que sigue siendo “tabú” por lo que desde la asociación Besarkada-Abrazo se reitera la petición de un plan estatal para reducir la tasa de suicidios así como el ofrecimiento de su entidad como punto de encuentro para sobrellevar este tema entre los “supervivientes”, dar apoyo psicológico y una serie de recomendaciones fruto de la experiencia.

Con motivo de la próxima celebración (el sábado) del Día Internacional de este tema, Besarkada realizó una rueda de prensa con un doble objetivo. En primer lugar su presidenta Elena Aisa repasó las diferentes actividades que ha realizado este año una modesta y joven organización (nació en noviembre de 2016) pero que cuenta ya con 38 personas atendidas.

Desde la asociación, “queremos aprovechar la oportunidad ante los medios de comunicación para reivindicar la necesidad urgente de la elaboración de un plan nacional de prevención del suicidio. Plan que la propia OMS , recomienda a todos los países miembros, su diseño e implantación como requisito imprescindible para la prevención del suicidio. Recordamos que la OMS insiste en que el suicidio se puede y se debe prevenir . Por tanto, queremos sumarnos a este deseo que es cada vez más insistente y fuerte, que se está dando desde las instituciones, pero también desde muchos otros foros, que reclaman un plan nacional de prevención del suicidio. Se están haciendo planes, programas a nivel de algunas comunidades autónomas (en Navarra hay una comisión interinstitucional y un protocolo), pero se tienen que coordinar desde un sistema centralizado a nivel nacional que es quien tiene que asumir esta responsabilidad”, señalaron.

En cuanto a la manera de abordarlo, Pedro Villanueva, psicólogo, explicó que “la ignorancia y el miedo hacen que la gente no sepa cómo ayudar a los supervivientes. El miedo a no saber qué hacer o decir. El miedo que da la ignorancia. Nos encontramos ante un tema tabú y estigmatizante. Hay que hablar y acabar con el tema tabú del suicidio, y acabar con el estigma del suicidio. De ahí, la importancia de darle voz, de hacerlo público, de publicar sobre ello. Ya sólo 6 personas del entorno se ven afectadas por el suicidio de una persona. Si es adolescente, 10 personas. En Navarra, todos los años fallecen por suicidio entre 50 y 60 personas. De ahí que cada año, 300 personas como mínimo quedan seriamente afectadas por el suicidio de un ser querido. Tenemos una responsabilidad social”, apuntó. “Por tanto, el efecto de no hablar es justamente el contrario al buscado. Esto sólo añade más dolor. Cuando hablamos abiertamente del suicidio además de reducir el estigma social, tiene un efecto reconfortante y sanador que es clave en el proceso del duelo. No todo el peso de la recuperación recae en el entorno, es un trabajo personal que en este caso, todos los supervivientes necesitan hacer, pero cualquier gesto con ellos tiene un valor inmenso”, afirmó.