¿Qué hacemos con Dorrea?

Lander Santamaría - Martes, 14 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h.

La controversía y la disparidad de opiniones y criterios sobre la restauración y rehabilitación (para bastantes, estropicio y ruina) de Dorrea en Irurita no para de crecer o al menos de ser elemento de conversación y lanzamiento de “dicterios” (como decía Antonio Machado) a unos u otros a los que se juzgan responsables. Historiadores y profesores de Arte, y el pueblo llano que dicen que no entiende pero que opina que cuando finalicen las obras “no la va a conocer ni la madre que la parió”, claman contra lo que califican de desastre.

Otros, parece que más versados en la materia, reconocen y admiten las explicaciones del arquitecto (por ahora, el único que ha dado la cara) sobre el encalado o lucido que la torre pudo tener, pero la cuestión es que, llegados a donde hemos llegado, deberíamos preguntarnos qué es lo que hacemos con Dorrea (¿un pleito como el del teatro romano de Sagunto?) o plantearnos que hay que atender, sensibilizarse y prestar atención a las cosas del pueblo, porque luego pasa lo que pasa. (Continuará).