Ignorados y cabreados

la afición | los hinchas no fueron informados de la suspensión hasta minutos después de la despedida de los jugadores sobre el campo

Iñaki Sevillano | Javier Bergasa/Mikel Saiz - Sábado, 2 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h.

PAMPLONA- “En megafonía nadie ha dicho nada. Los jugadores han salido al centro del campo, han saludado y han dado a entender que se suspendía. Al rato, cuando ya estaba saliendo, se ha dicho por megafonía que se suspendía el partido”, manifestó ayer Sagrario, una seguidora rojilla, en los aledaños del Sadar.

15 minutos antes de las 21 horas, las redes sociales se inundaron de imágenes y vídeos de decenas de aficionados rojillos que compartían su preocupación por el estado del terreno de juego. “Bienvenidos Ongi Etorri Welcome. THIS IS EL SADAR”, anunciaba @alartzun sobre la imagen de un Sadar totalmente blanco. A pesar de todo, el optimismo por la disputa del encuentro todavía se imponía como reflejaba @pulmondegato garantizando que “nadie nos pueden parar”. Rebasados cinco minutos de la hora prevista, la nieve cesó y llegó el aviso desde megafonía: el partido se retrasa. Y con la indecisión, los pitos. “¿Nos estáis diciendo que el partido se para 15 minutos? Si se puede ver que el césped, es indignante”, reclamó Javier Ramos, un seguidor del graderío sur.

La falta de novedades y la creciente preocupación por la continuidad del partido fue calentando los ánimos cada vez más y algunos como @maitejims recordaba otras ocasiones más desfavorables con un “no ha nevado tanto y en peores condiciones, mucha lluvia, se ha jugado”.

“Esto es la Liga, esto es el señor Sánchez Arminio. Gracias de parte de todo el osasunismo. Se ríen del aficionado”, clamaba @isako13.

“Que no nos toquen las narices, ¡si se suspende que lo hagan ya! Y sino a jugar”, reclamaba @nzabalza, “en peores condiciones hemos jugado partidos de Regional. Venga hombre que empiece ya”, afirmaba @Gfreixa.

Entre la masa de indignados emergió la figura del árbitro. En medio campo, cual frontera entre un Osasuna y Nástic con ánimos opuestos, contempló la vuelta de la nieve y tras una breve indecisión, rehizo sus pasos en dirección al túnel de vestuarios. Ningún anuncio oficial, solo sospechas basadas en las despedidas de los jugadores desde el césped. “Se suspende porque hay un poco de nieve y ellos son tan cobardes que no quiere jugar. Lamentable”, escribió @ikerhuarte. Por su parte, @Arra9 se acordó de los 9.038 aficionados que fueron al Sadar, muchos de ellos venidos desde pueblos. “El enfado viene por la poca previsión, las dudas, y la gente con frío”.