Editorial de diario de noticias

Menos paro, más afiliación, mismos retos

Navarra registró en términos de empleo el mejor noviembre desde antes de la crisis y ya es la tercera comunidad en la que más baja el paro. Pero permanecen los desafíos en políticas activas, brecha de género o temporalidad

Martes, 5 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h.

navarra ha registrado el mejor noviembre desde antes de la crisis en lo que atañe al empleo y ya es la tercera comunidad en la que más baja el paro en el último año, además de que experimenta mayores descensos que el Estado tanto en términos interanuales como mensuales. En concreto, el número de desempleados registrados bajó en noviembre en 98 personas respecto a octubre, si bien la merma en el último ejercicio alcanza los 3.695 efectivos, para una relevante disminución del 9,5%. Por añadidura, la afiliación ha crecido los últimos doce meses en 9.025 personas (3,4%), 247 incorporadas en noviembre. Constatada la tendencia netamente favorable, todavía conviven entre nosotros 35.221 navarros y navarros privados de nómina, un drama individual y familiar que debe corregirse con la mayor inmediatez y alcance posibles, sobremanera en atención a quienes sufren un paro ya de larga duración o carecen de cobertura estatal por desempleo y han recurrido a la renta garantizada que sufraga el Gobierno foral. La disección estadística de noviembre refleja con meridiana claridad cuáles se constituyen en los retos principales del combate contra el paro. Preocupa especialmente la precaria situación del colectivo con escasa formación, pues el 70% de los desempleados no superaron la primera etapa de Secundaria. Las políticas activas de empleo se antojan básicas para esas casi 25.000 personas, como resultan esenciales al fin de que los 8.298 parados mayores de 55 años -casi una cuarta parte del total- no queden definitivamente excluidos del mercado laboral. La brecha de género también debe ser objeto de una actuación decidida, en tanto que el descenso de la tasa masculina en el último año dobla a la femenina en parámetros porcentuales (13,2%, frente a 6,6%). Reducir la eventualidad es otro de los desafíos permanentes en esta materia, como lo demuestra el hecho de que el incremento mensual de la contratación ha obedecido en exclusiva al alza de la temporal. Evidenciada la secuencia positiva por la rebaja del paro y la subida de la afiliación, y enumerados los déficits principales en este ámbito, se trata de perseverar sin ápice de autocomplacencia en políticas públicas que estimulen la pujanza del tejido productivo navarro a partir de la innovación y la formación permanente de los trabajadores, así como la recualificación profesional de los parados y el replanteamiento de los nichos de empleo maduros.